LA FALSA “HUMILDAD”

(Alfonso “Lobito” Amaya)

 

La “HUMILDAD” no puede verse sólo como vestir con harapos o andar en bus. Si Jesucristo hubiese entrado a Jerusalén en un Mercedes Benz, en vez de un burro, eso no le hubiera quitado la grandeza ni la divinidad que representa. La “Humildad”, decía Cervantes, es la base y fundamento de todas las virtudes.

La persona “humilde” anda en bus porque le toca, o va en tren porque que es más rápido, pero si al “humilde” lo dan la oportunidad de andar en un buen carro, vestir buena ropa y degustar comidas costosas, no por ello dejará de ser “humilde”. No podemos negar el uso de toda la maravillosa tecnología que nos brinda el avance científico el día de hoy en aras de ser “humilde”.

La “humildad” es una virtud del corazón que nada tiene que ver con la comodidad para el cuerpo.

“Humildad” es aceptarnos como somos y aceptar a los demás como son, sin degradarlos, ni despreciarlos, ni humillarlos. Una persona soberbia, envidiosa, no puede ser humilde. El autosuficiente no es humilde porque piensa que todos están equivocados y sólo él tiene la razón.

El estrato social es para la vivienda y no para el corazón. No hay estratos de humildad, porque la humildad es una virtud única.

Se dice que un campesino o una persona que vive en estrato cero son humildes, lo cual puede ser no cierto porque si esa persona es soberbia, pretenciosa o envidiosa tampoco es humilde. Se es pobre porque toca. Nadie quiere ser pobre.

Mientras el ego humano se crea el hacedor o el autor de todo lo que hace, allí no puede haber un corazón humilde.

La ruina del ser humano es creerse hacedor de todo desconociendo olímpicamente que todo sucede por la voluntad de Dios. ¡Hágase tu voluntad!, dice El Padre Nuestro

¡Aceptar que todo en la vida es LA VOLUNTAD DE DIOS es la verdadera HUMILDAD!

LA HUMILDAD NADA QUE TIENE QUE VER CON ANDAR EN TREN O EN UN CARRO LUJOSO, COMER BIEN O COMER MAL, VESTIR ROPAS LUJOSAS O VESTIR CON HARAPOS O BESAR LOS PIES, BIEN LAVADOS, DE UN LEPROSO.

HUMILDAD