ACUERDOS DE CONVIVENCIA.

(Alfonso Lobo Amaya)

union¡El emparejamiento es una microempresa! Cuando se decide emparejarse la pregunta clave es: ¿Para qué se empareja uno? ¿Qué desea conseguirse en esa relación? La repuesta lógica es: ¡PARA PASARLA BIEN! Nadie se empareja para pasarla mal con el otro, para SUFRIR, esto es absurdo. No tiene lógica emparejarse para que el otro le amargue la vida a uno, para que la otra persona se constituya en un factor de sufrimiento permanente. Uno se empareja para pasarle bien, porque se busca ser feliz con la otra persona. ¿Por qué hay tanto conflicto en la relación de pareja? Por la sencilla razón de que no hay ACUERDOS DE CONVIVENCIA preliminares antes del emparejamiento. La falla está cuando se empareja a la buena de Dios, sin haber llegado a unos acuerdos preliminares que van a servir de faros para que den luz a las diferentes situaciones conflictivas que se presentan en la relación de pareja.

Si usted ha resuelto emparejarse y quiere que su relación sea duradera al paso del tiempo, es inteligente hacer ACUERDOS DE CONVIVENCIA en todas las áreas de la relación humana. Estos acuerdos deben redactarse por escrito, entre ambos, con copia a cada uno, y como cualquier buen contrato, debe celebrase por lo alto, porque es una fecha significativa en la vida de pareja.

1. —Los posesivos. Un hijo es unión de un óvulo y un espermatozoide. No se puede hacer hijos con solo óvulos o con solo espermatozoides. Es estúpida la expresión “mi hijo”. Se deben retirar los posesivos: “mío” y “tuyo” de la relación de pareja. Una vez juntos se debe usar el “nuestro” En la relación de pareja todas las cosas materiales que se adquieren es por el esfuerzo de ambos. Todo debe escriturarse a nombre de ambos, desde una licuadora hasta un apartamento.

2—Las propiedades. Si al momento del emparejamiento cada quién tiene propiedades, herencias, acciones, etc., debe quedar especificado que se conserva esos derechos como propios y el otro no tiene por qué a reclamar nada sobre esos bienes. Es voluntad de cada uno si quiere hacer partícipe a su pareja de lo que tiene o formar sociedades entre ambos.

3.La vivienda: Definir si la pareja va a vivir sola. Igualmente si van a vivir a la casa de uno de los suegros o de las suegras. Se aconseja que la pareja viva sola, para evitar la interferencia de las familias en las determinaciones que tome la pareja en la solución de conflictos o de planes a llevar a cabo. La Biblia dice que el hombre y la mujer se unirán en una sola carne y dejarán a sus padres, no aconseja vivir donde los suegros. En caso que por circunstancias económicas les tocará vivir en alguna de las casas de los suegros debe colocarse un límite de tiempo a esa estadía, mientras se hacen los ahorros suficientes para irse a vivir independientes.

4. —Dinero. Área conflictiva en la relación de pareja. Debe haber acuerdo respecto al manejo del dinero. Si ambos trabajan, el dinero puede ir a una sola cuenta bancaria con la firma de ambos. Si es el hombre quien trabaja y aporta el dinero a la convivencia, mientras la mujer se dedica a las labores del hogar y a criar los niños, en ningún momento debe el hombre echar en cara a la pareja este aspecto; si es la mujer quien aporta el dinero porque el marido está desempleado, igualmente no debe enrostrarle este aspecto. Como lo dice la Biblia, el marido y la mujer no son dos sino una sola carne. La economía del hogar es una sola, no dos. Otra forma es repartirse los gastos de la casa y que cada uno, de acuerdo al ingreso que tenga, asuma unas u otros gastos propios del hogar. Expresiones como “mi dinero” o “su dinero” no se deben emplear porque produce división. Se debe decir: “nuestro dinero”, así sea uno solo el que trabaje para producirlo.

5. —Recreación. Definir cómo van a divertirse. Si les gusta ir a clubes sociales, discotecas, fiestas, paseos, visitas familiares, viajes, etc. No se le debe imponer a la pareja lo que a uno le gusta hacer. Hay parejas en donde al uno le gusta ir a bailar mientras que al otro le gusta ver un buen programa de televisión o un partido de fútbol. Hacer acuerdos: mientras usted ve su partido de fútbol yo voy a cine con una amiga. Lo importante es dialogar este conflictivo aspecto de la relación de pareja: ¿Cómo se va a hacer la recreación como pareja y cómo familia cuando lleguen los niños? Hay que acordar programas recreativos y programar las vacaciones en familia.

5. —Relaciones Familiares: Se debe aclarar este importante aspecto en la relación de pareja. ¿Vamos a vivir con su familia? ¿La suegra va a vivir con nosotros? ¿Los cuñados vienen a visitarnos o vienen para quedarse a vivir con nosotros? Se debe tratar por igual a los miembros de ambas familias de la pareja. Si el hermano, el sobrino, o cualquier otro familiar de mi esposa viene a nuestro hogar a visitarnos, debemos tratarlo lo mejor que se pueda, pero igualmente se debe proceder con cualquier miembro de la familia del esposo. Nada de preferencias, trato por igual a todos. Reglamentar el tiempo de estadía con la familia. También se debe acordar la ayuda económica a la familia por partes iguales. Por ejemplo: Ayudaremos a nuestros padres con igual cantidad de dinero tanto a la familia de él como de ella.

6. —Amistades. Al emparejarse las amistades de cada cual se suman como nuevas amistades a la vida de cada uno, lo mismo sucede con las enemistades. Así, los amigos de mi pareja pasarán a ser mis amigos y, a la inversa, mis amigos pasan a ser amigos de mi pareja. Lo mismo podríamos decir de los enemigos de cada uno. Igual que en las relaciones familiares se debe dar importancia y tratamiento por igual a las amistades de ambas partes. Se deben evitar las preferencias porque esto lleva a conflicto. Frases como: “para usted son más importantes sus amigos que yo”, son muy usuales en la relación de pareja y van sumando en la dirección de una separación. Incuestionablemente, la pareja debe ser más importante que cualquier amistad. Cuando uno tiene una infección en un órgano genital, no es el amigo ni el hermano quien se dedica, con amor, todas las noches, a curarle a uno la herida… ¡ES LA PAREJA! De aquí concluimos que la pareja debe ser lo más importante en la vida de uno y no los amigos. Muchas veces los amigos van quedando desperdigados por el camino de la vida hacia la vejez. Es con la pareja que uno llega a la vejez. Rara vez esto sucede con los amigos.

7. —La Libertad. Desde el momento en que uno se empareja la libertad de cada cual queda restringida a la libertad del otro; es decir, ya uno no puede hacer lo que le venga en gana sin consultar a la pareja. Cuando la persona no tiene obligación de pareja, es decir, cuando se es soltero, puede ir venir sin consultar a nadie, pero desde el momento en que se establece la relación de pareja, hay que contar con el visto bueno de ella. Debemos decirle a la pareja para donde vamos e igualmente adonde nos puede localizar. Esto se llama consideración con el otro. La pareja debe saber en dónde localizarnos. Sucede, a menudo, que se presentan casos de emergencia tales como enfermedades repentinas, accidentes, muertes de familiares, etc. No es por desconfianza ni por celos que debemos estando reportándonos a la pareja, es por PRECAUCIÓN. En cualquier momento puede suceder una emergencia.

8.—La Capacitación. La pareja, sea mujer u hombre, debe tener la misma oportunidad de capacitación. A veces se da el caso que uno de los miembros de una pareja es graduado en alguna profesión mientras el otro no. Se debe buscar los medios y la forma para terminar los estudios que se han suspendido. Se debe apoyar y colaborar a la pareja en su capacitación. Muchas veces uno de los dos muere y al otro le toca llevar la carga del hogar. Entre más capacitado y preparado se encuentre, habrá más oportunidades de sacar adelante a los hijos. Por ende, se debe dar el espacio a la pareja para que estudie una profesión, arte u oficio.

9. —Relaciones Íntimas. El tema de las relaciones íntimas o relaciones sexuales debe hablarse con claridad. A veces se llega a una relación de pareja con muchos tabúes y limitaciones sobre el sexo. Cada uno debe manifestar sus preferencias sexuales. Cada uno debe ser franco y abierto y expresar los miedos, los tabúes o los gustos. Los condicionamientos religiosos, los traumas en la niñez producto de agresiones de los mayores, los falsos conceptos sobre el sexo, los temores, dificultan completamente que se pueda disfrutar de una buena relación sexual. Este es uno de los factores que más incide en las separaciones y en las relaciones conflictivas de la pareja. Por ello el tema se debe hablar francamente y sin tapujos con la pareja. A nivel sexual uno tiene que descubrir que le gusta. Hay cosas que a uno le gusta que la pareja le haga y otras que no. Hacer sexo es tratar al otro como quiere que a uno lo traten. El sexo es un acto que involucra a otra persona, una mezcla en la que uno se mete con el otro. De ahí que antes del emparejamiento este tema debe hablarse de forma amplia y franca.

10.—El Arte. El gusto por el arte, en todas sus manifestaciones: teatro, danza, pintura, música, literatura, etc., debe aclararse. Si me fascina ir a conciertos de música clásica y a mi pareja a los conciertos de rock o vallenatos, debe haber un acuerdo. Lo mismo si a uno de los integrantes de la pareja le gusta ir a espectáculos culturales como danza clásica o ballet, exposiciones de pintura, conferencias sobre literatura, etc., debe hallarse la manera de que se pongan de acuerdo para ir juntos a todo tipo de manifestación cultural o folklórica.

10.Ideas religiosas y políticas. Se debe respetar las ideas religiosas o credos que cada uno práctica. No se debe degradar ni hacer burla de los cultos religiosos de cada cual. Tampoco debe entablarse discusiones o dialéctica respecto a que culto es mejor. Cada cual debe adorar a Dios en la forma que más le agrade. El ser humano le ha asignado a Dios, al paso del tiempo, muchos nombres y formas variadas. Al final todos los ríos conducen al mar, de igual forma todas las religiones conducen a Dios. No hay religión mala. Ninguna religión le enseña al hombre la maldad. En todas las religiones se hace lo mismo: orar, cantar, obras de caridad, rituales, ayunos, regulaciones, servicio, etc. por lo tanto, se debe respetar las ideas religiosas de cada cual. Esto mismo es aplicable a las ideas políticas. De la misma forma cada cual debe respetar las ideas políticas del otro. No se debe imponer u obligar a que la pareja profese el mismo credo político que uno o que siga a pie juntillas las ideas políticas. Debe haber un acuerdo al respecto.

11. —Los hijos. Planificar el número de hijos a tener. Luego tomar las medidas o precauciones para no procrear más. A veces por limitaciones de tiempo, limitaciones de edad, limitaciones de dinero, salud, etc., no es conveniente tener muchos hijos. Se debe hablar ampliamente el tema de la educación de los hijos, no sólo en cuanto a Valores Humanos (La Verdad, el Amor, la Paz, La No Tolerancia, etc.), Espirituales (la oración, la meditación, el perdón, las lecturas de textos espirituales), Éticos (la honestidad, la lealtad, el cumplimiento de la palabra..), sino también en cuanto a la educación en el terreno de las Artes, el Deporte, La ciencia, etc.

12. —Las enfermedades. Cada uno debe especificar las enfermedades que padece, o las que hayan padecido, las tendencias hereditarias, la droga que toma, etc., con el fin de que cada uno tome conciencia de la colaboración y ayudas tanto psicológica como fisiológica que debe aportar a su pareja. Este es un punto muy delicado y debe ser tratado con la verdad.

La lista de los ACUERDOS DE CONVIVENCIA se puede ampliar aún más y abarcar temas como: La Educación de los hijos (religiosa, política, social, etc.), La práctica de deportes. Los espacios de libertad. Los viajes. En caso de separación, acordar la repartición de bienes, apoyo a los hijos, obligaciones con los hijos, etc.

 

((Texto del libro. “VALORES” de Lobito, publicado por el Editorial ECCI)