LAS RUTINAS DEL DIARIO VIVIR

(Alfonso LOBITO Amaya)

 

El hombre, sobre la faz de la tierra, está sometido a una seria de rutinas de las cuales no se puede salir, porque no es el hombre quien decide sino las circunstancias, también llamadas destino.

La primera rutina: darle la vuelta al sol. Nueve billones de los bípedos humanos, diseminados en 240 países, trepados en un planeta dándole la vuelta al sol. ¡Dele la vuelta al sol!, ¡Dele le vuelta al sol! ¡Dele la vuelta al sol!...en una nave espacial que no tiene motores, que no contamina y que se desplaza silenciosa por el espacio sideral a una velocidad de más de cien mil kilómetros por hora. Lo ingenuo es que el hombre a cada vuelta alrededor del sol lo llama: ¡año!…? El ser humano al movimiento (vuelta alrededor del sol) lo llama ¡tiempo! Así como la masa y la energía no son dos cosas (E=MC2), ya que la masa es energía condensada, igual va con el espacio y el tiempo. El tiempo y el espacio son una sola cosa (Teoría de la Relatividad). La humedad y el agua no son dos cosas, no se puede poner el agua en un lado y la humedad en otro, ya que la humedad es una característica del agua; así el tiempo es una propiedad del espacio. Sin espacio no existe el tiempo, pero el ser humano, al movimiento (vuelta alrededor del sol) le llama tiempo. De todas maneras todos estamos trepados en un planeta en la rutina de darle la vuelta al sol… ¿No está de acuerdo con esta rutina?…Pues… ¡pare el planeta y bájese a ver si puede! Que los científicos, con el tiempo nos van a llevar a Marte…si esto sucede la rutina seguirá igual: ¡dele la vuelta al sol desde Marte!

La segunda rutina: el dinero: ¡consiga el dinero—gaste el dinero!…¡consiga el dinero—gaste el dinero!… ¡consiga el dinerogaste el dinero!…y si la persona lo acumula y no se lo gasta, luego, cuando muere, vienen los herederos y se lo gastan y !la rutina continua! Observe usted que hace todos los días: se levanta a conseguir el dinero, de la forma que sea: lícita o ilícitamente para luego gastárselo. Los pensionados hacen los mismo: cogen el dinero de la pensión y se lo gastan y si no les alcanza, pues a prestar se dijo. Todos nos levantamos a lo mismo: ¡conseguir el dinero! Todas las actividades que el hombre hace sobre la tierra son para conseguir el dinero y luego gastárselo. Piense por un momento esto: ¡si mañana nos levantáramos y nos encontráramos con la noticia que el dinero ha desaparecido de la faz de la tierra…¿qué nos pondríamos a hacer los seres humanos?…¡El dinero es la principal entretención del ser humano!

La tercera rutina: cuidar el cuerpo. Todos los días nos levantamos a cuidar el cuerpo: comida para el cuerpo, líquidos para el cuerpo, baño para el cuerpo, medicinas para el cuerpo, ejercicios espirituales para el cuerpo, placer para el cuerpo, deportes para el cuerpo, actividades para el cuerpo etc., ¿y por qué esto?…¡Porque nos dijeron que sólo somos un cuerpo y no la creímos! (No te creas nada hasta tanto no lo verifiques), y como consecuencia funesta de esta creencia ponemos nuestras enormes capacidades mentales e intelectuales al servicio del cuerpo para luego, una vez muerto, llevarlo a cremar o a enterrar… ¡Vaya programa!…¡Vaya rutina!…Toda una vida cuidando el cuerpo para luego cremarlo? Y no sólo esto, además de cuidar nuestro cuerpo nos volvimos también cuidadores de otros cuerpos. Los cuerpos de los hijos, los de nuestros padres y el de la pareja, en fin, la vida se nos va en la rutina de ¡cuidar el cuerpo!…en todos los lugares de esta tierra el ser humano hace los mismo: ¡cuidar el cuerpo para luego cremarlo!

La cuarta rutina: dormir—levantarse–hacer actividad. Trabajar durante el día, dormir por la noche, levantarse al día siguiente. Dormir-levantarse-hacer actividad, llevar el cuerpo a defecar, bañar el cuerpo, vestirse, desayunar y para la calle a realizar alguna actividad, regresar a casa por la noche, llevar el cuerpo a la cama, dormir, despertarse y dele a la rutina: dormir-despertarse-hacer actividad. ¿Podemos salirnos de la rutina dormir-despertar?