EL HUMILDE EGO DEL JEFE

(Alfonso LOBITO Amaya)

 

EGOEn los lugares de trabajo tales como empresas, universidades, colegios, ministerios, etc., es sorprendente observar lo extremadamente humildes que aparenta ser las personas ante sus superiores y los dueños de las empresas, pero es también igual de sorprendente ver cómo ese mismo ego humilde se transforma en el ego arrogante ante sus subordinados, a los cuales grita, degrada y humilla.

La persona que en realidad ha alcanzado un sólido desarrollo interno, que ha trepado la cima de la sabiduría espiritual, lo cual no es otra cosa que la comprensión profunda de lo efímero de esta existencia y la vanidad de la vida misma, es la verdadera persona virtuosa.

El trabajador virtuoso hace su trabajo con una actitud de humildad espontánea, de permanente colaboración con sus compañeros de trabajo, sin ninguna intención personal de humillar ni dañar a nadie. Con un alma pura de amar a todos y servir a todos porque sabe que LO MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA ES LO QUE HACEMOS POR LOS DEMÁS.

Este camino de actuar en la vida sin esperar ningún tipo de retribución ni divina ni humana es conocido como Karma Yoga. Así que si a usted lo ponen a trapear el piso, ¡hágalo con alegría!, ¡hágalo con entusiasmo!, ¡hágalo con energía!, dando lo mejor de usted y dedicando esa actividad a Dios sin esperar el aplauso o la medalla como reconocimiento de un trabajo bien ejecutado.

Haga de su trabajo una ofrenda a Dios y dígase: “Señor, por amor a ti hago este trabajo, el cual ejecutaré con toda mi alma, sin esperar nada de nadie”. Si usted no espera nada de nadie, pues nada ni nadie lo puede afectar. Esto se llama CERO ESTRÉS.