REFLEXIÓN ESPIRITUAL

lagoEl lago es apacible, tranquilo, ecuánime cuando no hay presencia de vientos…

La mente tranquila, apacible y ecuánime se da cuando los vientos de los deseos no la agitan.

Son los deseos, los malos vientos, que agitan la mente llevándola a la contradicción interna entre el desear y el  no alcanzar lo que se desea.

Cuando la mente está apacible los ojos brillan con luz espiritual, el cuerpo exhala salud y el amor divino resplandece.
La paz interior o paz mental sólo puede ser posible en la ausencia de la presencia de los deseos que atormentan al cuerpo y a la mente del hombre.

Como dijo el Buda: El origen del sufrimiento en el ser humano son los deseos.

LOBITO.