FE EN DIOS Y PREOCUPACIONES NO VAN JUNTAS

confiar-en-diosCrees en Dios, tienes fe en Dios, confianza en Dios, ¿pero te preocupas?… ¡No puede ser! ¡Es contradictorio tener confianza y preocuparse!  El fuego y el agua no pueden ir juntos, porque el agua apaga el fuego o el fuego evapora al agua.

La luz y la oscuridad no van juntas, nunca pueden estar al mismo tiempo en el mismo lugar, porque la una es la ausencia de la otra. La luz es la ausencia de la presencia de la oscuridad y la oscuridad es la ausencia de la presencia de la luz. La luz disuelve la oscuridad. La fe verdadera en Dios disuelve las preocupaciones. La confianza en dios y las preocupaciones no pueden ir juntas.

Observa un niño pequeño que tiene puesto toda su confianza en sus padres, lo cual le permite siempre estar feliz. Un niño pequeño no anda desconfiando de sus padres, no se preocupa por nada porque su fe en sus padres es total, confía en ellos. Si crees en Dios y confías en él, quien es el Padre Supremo, la madre Divina, ¿entonces porque te preocupas? Si te preocupas es porque dudas, no hay certeza total, no hay confianza total, no hay seguridad total en esa fe en lo Divino.

Decides viajar a otro país y llamas a tu mejor amigo, en quien tienes puesta toda tu confianza, para que cuide tu apartamento con todas tus cosas. Si confías en él completamente te vas a viajar tranquilo, pero si no tienes confianza en él y piensas que puede descuidar tu apartamento, perder tus cosas, entonces viajas intranquilo.

Vas donde un médico, en el cual tienes plena confianza. El médico te examina y te indica lo que debes hacer para superar la enfermedad. Sales tranquilo del consultorio porque confías plenamente en él, pero si dudas de él, sino crees en lo que te dice, ¿puedes estar tranquilo? Si crees en el médico no te pones a discutir con él la receta que te da, simplemente la tomas y la sigues.

Tienes algún problema y decides ir donde el mejor abogado de la ciudad, quien goza de un excelente prestigio. El abogado escucha tu caso y te dice que te vayas tranquilo que él se va a encargar del asunto y que todo saldrá bien. ¿Sales preocupado de la oficina del abogado? No, si confías en él, pero sino dudas, sino confías en él te preocuparás.

Entonces, si verdaderamente confías en Dios, si tienes fe total en él, y dejas que él se encargue de tus problemas, por más graves que sean, ¿Por qué sigues preocupándote? Cómo es eso que confías en un médico, en un abogado, en otro ser humano, pero cuando se trata de Dios, de tener plena confianza en el Poder Supremo, ¿dudas?

La preocupación es síntoma de desconfianza. La confianza y la preocupación no pueden ir juntas porque la una es la ausencia de la otra, la presencia de una de las dos niega a la otra. Vas a la iglesia, rezas a Dios, pero llegas a casa y sigues preocupado por tus problemas. Eso quiere decir que no confías totalmente en Dios.

¡ Confías en Dios sólo cuando aceptas que todo lo que sucede es por su voluntad !