ROLES DE VIDA

187Por el tiempo de vida asignado a toda persona, por el Poder Supremo, cada quien desempeña roles de vida, todos los días de su vida.

Unos roles son por corto tiempo y otros de larga duración, igualmente algún rol es el principal y otros son secundarios. De esta forma vemos que alguien pone una tienda en la cuadra y envejece con su tienda, alguien es abogado por toda la vida, o médico, ingeniero, escritor, deportista, ladrón, militar, comerciante, profesor, músico, etc. Una misma persona puede desempeñar varios roles: ser profesor para sus estudiantes, padre para sus hijos, abuelo para sus nietos, tío para sus sobrinos, hermano para sus hermanos, etc. Si el rol principal es el de profesor los roles secundarios van paralelos al rol principal.

Nadie escoge a voluntad el rol principal ni los roles secundarios que le toca actuar en esta obra de teatro llamada “ La vida”, pues para desempeñar un rol hay que tener aptitudes y actitudes. Estas capacidades, tanto físicas como psicológicas, vienen por vía ADN. Nadie puede decidir ser un gran poeta, pintor, músico, ingeniero, inventor, empresario, sino tiene las aptitudes tanto psicológicas, mentales y físicas para desempeñar el respectivo rol y esto viene por vía destino. El DESTINO no es otra cosa que LA VOLUNTAD DE DIOS. Dios es quien asigna los roles, igual que el director de una obra asigna los roles de acuerdo a las aptitudes o capacidades de cada personaje. La contradicción se da cuando no se acepta el rol de vida para el que se nace y se pretende hacer otro diferente. Y si el rol principal no funciona se quiere justificar con conceptos como el karma, lo que lleva a las personas al sentimiento de culpabilidad, a la depresión y sentirse fracasado.

¿Qué hacer entonces para no estar en contradicción con el rol asignado?

“Cuando despiertes por la mañana quédate un rato quieto en la cama y siente que ingresas al escenario de la vida cotidiana para actuar el rol que Dios te asignó. Pídele que puedas actuarlo bien y así ganar su aprobación. Por la noche, cuando vayas a dormir, siente que entras al vestidor después de la escena, pero déjate puesto el rol de tu personaje porque tal vez la actuación no esté completa aún y no se te haya autorizado despojarte del rol, puede que tengas que hacer una nueva entrada la mañana siguiente, pero no te preocupes por ello y ponte totalmente a la disposición del director de la escena ¡Dios! Él sabe porqué te dio ese papel, él es quien ha escrito la obra, conoce la trama y sabe cómo termina. Lo tuyo es simplemente actuar y retirarte”.

¡Da lo mejor de ti en el rol que hagas como una ofrenda a Dios, y tu trabajo diario se hará liviano y armónico!