imagesUna persona que tiene como alcancía un marrano de barro al cual todos los días le mete monedas, cada vez el marrano pesa más y se dificulta levantarlo. Cada moneda que mete a la alcancía, sin importar la denominación, tiene su propio peso, así una moneda de $1000 pesa más que una de $50, $100 o $500, pero el peso total de todas las monedas hace difícil levantar el marrano. Y todavía es mucho más difícil caminar cargando el marrano al hombro.

Una persona que permanentemente le mete a su cerebro monedas psicológicas de diferente peso emocional e intelectual como lo son las creencias de todo tipo, dogmas fundamentalistas, tabúes enfermizos, preceptos cuadriculados, condicionamientos culturales y sociales, credos ininteligibles, falsas ideas, expectativas futuristas, filosofías de vida, etc., hace que la persona física, emocional, mental y psicológicamente no sea libre.

Esto hace que la gente viva en una encerrona mental, una celda construida con paradigmas, una prisión psicológica, caminando bajo el peso de miedos, karmas, castigos y culpabilidades por lo que hace o por lo que dejó de hacer. Así es difícil pararse de la cama aunque sea una persona escuálida.

La pobreza mental también es pobreza. La ignorancia también es pobreza. Y si usted quiere estar liviano como pluma al viento, y si usted quiere caminar libre por la vida como pájaro de árbol en árbol, libre de condicionamientos, miedos, temores, culpabilidades de todo tipo tiene que soltar toda esa basura psicológica, romper el marrano.

Mira un niño pequeño, que no tiene creencias de ningún tipo, ningún dogma, ningún condicionamiento y que aún no ha sido matriculado en un religión por el padre, que ni el mismo entiende, ese niño, libre de toda esa basura psicológica, es tierno, dulce, espontáneo, natural, lleno de armonía interior, paz mental y dice la verdad. Por eso Jesús decía que para entrar al reino de los cielos (paz mental) teníamos que ser como niños.

–ESTUDIANTE ¿Y cómo se consigue eso, pensando en qué?

— LOBITO: Meditando:

“¡Oh, Conciencia pura que eres tú! No te preocupes por los conceptos de afirmaciones o negaciones y permanece en el silencio de la gloria eterna que eres tú. Abandona totalmente toda conceptualización y no tengas creencias ni conceptos de ninguna índole (como un niño pequeño)…!Tú eres la Conciencia eternamente libre!.. ¿Cómo pueden entonces ayudarte, de manera alguna, los conceptos o pensamientos de ningún tipo?”