HAY PÉRDIDAS EN GANANCIAS

descargaHay pérdidas que son ganancias y hay ganancias que son pérdidas. No todas las pérdidas se pueden ver como pérdidas; por ejemplo, perder esclavitud a los apegos enfermizos por las cosas del mundo es ganancia de libertad para la conciencia encapsulada en el cuerpo. La pérdida de malas amistades es ganancia de mejores oportunidades. La pérdida de odios, rencores y resentimientos hacia otros es ganancia de espacios mentales de paz y armonía interior. La pérdida de peso corporal y obesidad es ganancia en salud física y mental.

No todas las ganancias se pueden ver como ganancias. El aumento de deseos son ganancias dañinas para la liberación del alma. La lotería de las creencias son pesas de plomo amarradas a la conciencia individualizada que no le permiten elevarse a las alturas de la dimensión espiritual. La ganancia de grandes riquezas materiales es pérdida de humildad y paz mental. La ganancia de puestos de poder por intrigas y triquiñuelas el costo es la pérdida de valores humanos, éticos y espirituales.

La dinámica de la vida, en el universo, es pérdida y ganancia. En diferentes momentos de la vida todos pasamos por este tipo de experiencias de vida. Desde de la óptica de lo psicológico, la pérdida o la ganancia afectan de diferente forma tanto en intensidad mental como en prolongación de la afectación. ¿Qué tanto una pérdida o una ganancia afecta el psiquismo de las personas?, depende de cómo se vea la situación. Como evalúes sufres o te alegras. Si la mente se detiene en la pérdida, y a todo momento se piensa en eso, indudablemente la persona cae en depresión y más tarde en frustración; estados emocionales estos, generalmente acompañados del sentimiento de culpa por lo que no se debió hacer o por lo que se dejó de hacer.

Un amigo, trabajando en una empresa metalmecánica, operando una guillotina, tuvo un accidente y perdió un dedo de la mano. En el hospital, como había perdido parte del cuerpo, el psicólogo vino a su habitación para hacerle terapia, pero el hombre quedó sorprendido al ver a mi amigo feliz, sonriente, haciendo chiste del accidente. Cuando el psicólogo le preguntó a que se debía la euforia mi amigo le contestó “Doctor me quedaron nueve”. MI amigo no había puesto la mente en la pérdida del dedo sino en la ganancia de no haber perdido todos los dedos. Es decir, puso la mente en la ganancia y no en la pérdida.

Toda pérdida es experiencia de vida que trae latente ganancias, bien sean de tipo material, mental, espiritual o psicológico. Se pierde dinero, se pierden oportunidades, se pierden cosas, se pierden amigos, se pierden seres queridos, se pierde el año académico, se pierden guerras, se pierde la salud, se pierden partes del cuerpo, se pierde la pareja, se pierde el partido, se pierde la fe, se pierden las elecciones políticas, en fin, la pérdidas se dan en todas las áreas de la actividad humana, pero la afectación mental, ante las pérdida, se acentúa convirtiéndose en dolor y sufrimiento, de acuerdo como se tome, se acepte o se rechace; es decir, si se le pone la lupa de la culpabilidad a la pérdida, esta se verá desproporcionada y deprimirá tanto que puede llevar hasta el suicidio.

Hay pérdidas que son ganancias por siempre. La pérdida de un ser querido, un familiar muy allegado, un amigo del alma o un hombre público recto, se convierte en una imagen guía en la mente de las personas, que orienta por el sendero de la virtud, la rectitud, la solidaridad, la compasión, el amor y la paz. La imagen de la persona ausente es un poste que indica por donde transitar seguro por la vieja carretera que conduce a Dios. La imagen de un hombre santo en una imagen-guía de espiritualidad para todos.

Hay pérdidas que son ganancias inimaginables para la razón. La pérdida del EGO, es decir, la pérdida de la identificación con el cuerpo-mente tiene la maravillosa ganancia de la iluminación espiritual o comprensión de lo que es o sabiduría universal. Es la identificación con el cuerpo, el creerse que sólo se es un cuerpo o la mente, lo que no deja vislumbrar en el horizonte de lo eterno a la conciencia universal fuente de toda creación y vida en el cosmos.

Mientras el EGO no se elimine no se dará la unificación de la conciencia individual encapsulada en el cuerpo con la conciencia universal, en un todo indivisible, también conocido popularmente con el nombre de DIOS.