TODO SE PUEDE APARENTAR

(Alfonso LOBITO Amaya)

Mime_by_raffauTodo en esta vida se puede aparentar: la devoción, el amor, la amistad, la verdad, la compasión, el compañerismo, la religiosidad, la sabiduría (gurús), la amabilidad, la riqueza, en fin, todo se puede aparentar con el maquillaje de lo falso. Así como en la naturaleza los insectos y los animales se pueden camuflar en el medio ambiente, en la vida del hombre igual las conductas sociales y los sentimientos de todo tipo igual se pueden camuflar.

Tome una piedra, métala en un pozo de agua y déjela allí por muchos años y luego vaya al pozo y saque la piedra. La sorpresa que se llevará es que la piedra seguirá siendo igual de dura como el primer día que le dejó en pozo. Ni se ablandó como gelatina ni se derritió como mantequilla, ¿por qué? ¿Por qué nunca dejó penetrar agua dentro de sí? Si la piedra hubiera dejado filtrar el agua en su interior se hubiera ablandado. Igual pasa con la falsa devoción.

He conocido personas que durante años y años han asistido a diario o semanalmente a lugares donde se práctica la devoción, la meditación, el rezo y los cantos devocionales, como es el caso de una iglesia, un ashram, un mezquita, un templo, pero que sin embargo, después de muchos años de andar en esas pseudoprácticas espirituales, nada ha cambiado en ellas, son las mismas personas de siempre con el mismo ego que cuando iniciaron con las prácticas. Personas con el mismo egoísmo del primer día, su misma envidia, su misma maledicencia, su misma soberbia, sus innumerables deseos, sus miedos de siempre, con sus valijas repletas de miedos y temores (temor a la muerte, a la soledad, a la enfermedad, al qué dirán…), con sus mismas conductas y sus inalcanzables expectativas a futuro.

Estas personas, devotos falsos, asumen una psicofísica de sonrisas amables, cordialidad sin fin y afectuosos saludos con todos de la comunidad del lugar donde asisten, siendo muy queridos con todos y hasta amplios en sus donaciones, pero de pronto, un día cualquiera, dejaron de volver y explota el escándalo porque esa persona, que aparentaba una gran devoción por el Señor, resultó haciendo tremenda estafa o cualquier otro escándalo de primer grado. Y la gente, horrorizadas por el escándalo se preguntan. “¿Cómo fue posible que hiciera semejante cosa, si era tan devoto, tan bueno, tan amable con todos?” ¡Uf! Increíble que hubiera hecho semejante vaina si yo lo conocía desde chiquito”

El amor se puede aparentar, por un día, por un tiempo o por años. Un vecino, que vino hablar conmigo, se llevó la enorme sorpresa de que luego de vivir diez años con una mujer separada, en una aparente bella relación de pareja, esta se deterioró por desacuerdos con el dinero. Sin más ni más, la mujer mandó para el carajo a mi vecino y al poco tiempo se fue a vivir con otro tipo. Mi vecino, no podía dar crédito a semejante farsa. No entendía como esa mujer pudo aparentar, por tantos años, que lo quería.

“¿Pero cómo me fue a hacer semejante vaina si era mi amigo?”, me decía un profesor en la universidad, con tono de incredulidad, al enterarse de que su supuesto mejor “amigo” le había hecho una enorme marranada o tumbado. ¿Cómo es posible que una persona puede camuflarse como un falso amigo?, me preguntaba.

Mira, le respondí a mi compañero docente, eso se debe a que todos somos tres en uno.

Primero: lo que uno piensa que es. Lo que creemos que somos. La propia imagen que tenemos de nosotros mismos. ¿Qué piensas tú de ti mismo que eres? Eso qué pensamos que somos es una imagen falsa, es la imagen de nuestro ego. Esa es una imagen mental de nosotros mismos. Una imagen construida a base de conceptos. Este es el peor de los engaños.

Segundo: Lo que los demás piensan que nosotros somos, lo que los demás creen que tú eres. ¿Qué crees que piensan los demás de ti mismo que tú eres? ¿Y lo que los demás piensas que tú eres, eso eres? Es cuando escuchamos la frase. “¿Pero cómo es posible que hiciera semejante cosa si yo lo conocía de hace mucho tiempo?”. Lo que lo demás creen que somos sólo es una imagen intelectual, afectiva, conceptual, construida en base a nuestras conductas, comportamientos estos que se pueden aparentar, maquillar. Alguien puede aparentar ser un gran filántropo, pero en el fondo está vendiendo una imagen social de persona caritativa y bondadosa.

Tercero: Lo que verdadera somos, lo que realmente somos, lo que en esencia somos: semilla de lo divino, conciencia universal. Este descubrimiento sólo se puede llegar por el autoconocimiento. En palabras de Jesús: “mi Padre y yo somos uno, somos lo mismo”