CONTAMINACIÓN MENTAL: El VIRUS DE ALTURA

abusoHe denominado “Virus de altura” a la alteración psicológica que sufren las personas cuando tienen un golpe de suerte, adquieren un puesto de poder o trepan a un lugar en la fama. Se necesita un gran desarrollo interno, crecimiento espiritual serio, un carácter íntegro para no dejarse infectar de este virus.

Nos ha sucedido, alguna vez, que un amigo se hace a un puesto de poder en una entidad oficial o privada, un alto cargo político, director de alguna entidad o medio de comunicación y sucede que se vuelve pretencioso, importante, despreciativo y no conoce “a los de abajo”. Este sujeto ha sido infectado por “el virus de altura”.

Este virus tiene la propiedad de alterar el psiquismo. Quien sufre de esta disfunción mental, generalmente, su comportamiento y sus conductas para con los demás son atípicas. Se llega a creer un Zeus bajado del Olimpo, ve con desprecio y hasta cambia de “caminao” y de “hablao”, mira por encima del hombro, no conoce a sus amigos del barrio ni del colegio, apenas saluda alguno que otro familiar o conocido, su psicofísica cambia completamente, sus expresiones corporales y su actitud psicológica se transforman. No se le puede llamar por el apodo familiar y cariñoso, ahora toca decirle doctor, de lo contrario se emberraca.

El virus es típico en personas vacías de valores humanos que de golpe adquieren riqueza de cualquier forma: una herencia, una lotería, dinero ilícito, negocios. De la misma manera el virus altera el psiquismo de los que adquieren fama, cualquier tipo de fama, sea por el arte, el deporte, la música, la política, la ciencia. La fama, el dinero y los puestos de poder, generalmente, alteran el funcionamiento mental; esta alteración psicológica, comportamental, de conductas despreciativas hacia los demás, de la soberbia del dinero y del conocimiento, es lo que se llama: “Un Homos brutus infectado por el virus de altura”.

“Aquél que más habla sobre su vida personal, es el que está más identificado con su ego y necesita reconocimiento. El ego de este tipo de personas necesita constantemente ser reconocido, aceptado y alabado. Cuando es reconocido y alabado, entonces el ego se infla como un globo, y de ahí el peligro de que surja la soberbia. Es muy importante poner atención a este tipo de sucesos del ego, ya que conducen al sufrimiento. Cuando el ego de un ser humano, no obtiene reconocimiento, cae en un estado de frustración y de baja autoestima. Se siente poco valorado por los demás y puede desencadenar en una depresión. También puede desencadenar en estados de ira, rencor y agresión. Es importante observar este punto acerca del ego, preguntarse uno mismo “¿Hago esto para que los demás me alaben y me reconozcan? ¿Hablo de mi vida personal para atraer la atención de los demás y obtener halagos?” Cuando haces las cosas por el qué dirán los demás, o cuando hablas de tu vida personal, únicamente para recibir reconocimiento, recuerda que es tu ego el que está controlándote, eres presa de tu propia identificación con tu “yo”, y no tienes libertad de Ser. Aquél que, por el contrario, nunca habla de su vida personal, es el tipo de ser que no vive desde el ego, ya que lo ha trascendido. No está identificado con su “yo”, por tanto, el ego no puede manipularlo.

Es un Ser Consciente y humilde, que únicamente centra su atención en el momento presente, en escuchar a los demás y en transmitir aquellos aspectos que considera importantes para el bien de todos los seres, sin deseos de reconocimiento alguno. Este tipo de persona es un ser libre, sin la carga del ego.

Una forma muy fácil de detectar este tipo de personas es la siguiente: En el caso de la persona que busca ser reconocida, cuando no logra reconocimiento, automáticamente se enoja y te excluye de su vida. Esto es vivir desde el ego.

En el caso de la persona que no busca reconocimiento, cuando no lo logra, no hay cambios en su estado de ánimo, ya que está totalmente centrado en su esencia, y no hay ego.

Al no haber ego, no hay carencia, y por tanto, no hay ni deseo ni necesidad. Él ya es un ser libre. Y simplemente fluye con lo que es.”

Esto es vivir desde el Ser….Camino al despertar de la iluminación espiritual

Todo en la vida es efímero, nada es duradero. Todo lo que nace muere, todo lo que crece, decrece, todo lo que sube baja, todo lo que se adquiere al final se pierde. Si la misma vida es efímera, todo lo que va con ella es igual de efímero, en palabras del Rey Salomón: “Vanidad de vanidades y sólo vanidad es la vida”. Esta simple reflexión daría para que estas personas infectadas por “el virus de altura” mejoraran su salud mental.

Una vez, caminaba con mi padre por la carretera hacia el río algodonal, allá en mi tierra Ocaña y, de pronto por un momento, se detuvo para preguntarme que escuchaba, además del gorjeo de pájaros y el mullido de vacas. Agudicé mis oídos y respondí que oía venir una volqueta de las que traen arena del río “Efectivamente es una volqueta, pero viene vacía”, me dijo. Le pregunté cómo sabía que la volqueta venía vacía y me respondió: “Mira hijo: Las volquetas vacías hacen mucha bulla, y entre más vacías más ruido producen”.

Pasó el tiempo y llegué a vivir a Bogotá. Y cuando en las reuniones sociales veo a una persona hablando siempre de sí misma, imponiendo la conversación sobre los demás para hacerse notar, llamando intencionalmente la atención, siendo inoportuna, alardeando de su éxitos y de sus adquisiciones materiales, presumiendo con lo que tiene, sintiéndose prepotente y asumiendo gran importancia alegando ser amigo de muchas personalidades, escucho la voz de mi padre diciéndome:

“CUANTO MAS VACÍA LA VOLQUETA MAS RUIDO HACE”.

(Alfonso LOBITO Amaya)