Extracto del libro: LA VIDA ES COMO ES (Página 125)

lavidaescomoesEL MEJOR MAESTRO

¡Llegó la alegría! Niños del colegio Adolfo Milanès vinieron con la profesora de primaria y varios padres de familia. Los pequeños querían conocer al Maestro Aruna y los adultos indagar en el arte del vivir en paz. Los infantes revolotearon por el amplio salón blanco y luego, a una orden de la profesora, se sentaron quietos y callados. Le sonreían al Maestro Aruna quien les acariciaba los cabellos con mano cariñosa.

PROFESORA MAGALLY. Los padres de familia quieren que les explique por qué usted dice que los niños son los mejores maestros del arte del vivir en paz y no lo son los psicólogos o los sociólogos o los místicos, y los niños preguntan por qué la Naturaleza es también un verdadero Maestro.

MAESTRO ARUNA. Las conclusiones salen al observar la forma como los niños viven el dìa a dìa. Los adultos por estar pensando en lo que no tienen dejan de disfrutar lo que tienen o por estar recordando lo que han perdido no disfrutan lo que tienen. Los mayores tienen la mente enfocada en el futuro (en lo que no tienen) o en el pasado (en lo que han perdido), razón por la cual no disfrutan el presente. Vivir el día y vivir el momento presente es una actitud sabia e inteligente. Salirse del presente, del ahora, para divagar por un futuro incierto y un pasado muerto es una solemne tontería. Los niños siempre van felices y alegres porque tienen la mente en el presente, en el ahora; la mente del niño jamás está en el pasado alimentando la nostalgia; tampoco en el futuro llenándose de expectativas y miedos irreales. Si la mente se va para el pasado (el cual sólo existe en la memoria) se llena de nostalgia en el presente, y si se va para el futuro (que es un invento de la imaginación) se llena de ansiedad en el presente. Nadie sufre en pasado, nadie sufre en futuro, todos sufrimos en presente. Los adultos mayores se sientan a rumiar el pasado, se llenan de nostalgia y se deprimen, o se van para el futuro incierto y se llenan de temor. Los abuelos dan consejos, a toda hora, a los adolescentes, desconociendo que la época de ellos es completamente diferente a la de los chicos de hoy en día. Comparar tiempos pasados y tiempos futuros con el tiempo presente es la más grande estupidez que comete el ser humano porque la raíz de todo sufrimiento se deriva de la comparación, cosa que no hacen los niños. Nunca vemos a un niño sentado en una mecedora, callado y taciturno, rumiando el pasado; tampoco lo hallaremos, con la mirada perdida en un punto aespacial, pensando en el futuro. Un niño no dice: “¿Qué será de mi si se muere mi papá? ¿Quién me va a cuidar? Y si también se muere mi mamá… ¿Cómo voy hacer para vivir?”. El adulto supone: “Si yo muero: ¿qué será de mis hijos?, ¿Quién los cuidará?” Y si me echan del trabajo ¿de que voy a vivir?” La mente del niño no hace ese tipo de trapecismo intelectual por la sencilla razón de que su mente siempre está en presente. Razón tenía Jesús cuando afirmaba que para entrar al reino de Dios (la paz interior) teníamos que volvernos niños. El secreto de la felicidad de los niños radica en que su mente siempre está en presente disfrutando lo que la vida les depara cada día. Razón por lo cual un niño, desde que se levanta hasta que se acuesta, juega doce o catorce horas. Uno se pregunta ¿de dónde saca tanta energía un niño para jugar tanto tiempo? El secreto está en que la mente del niño está siempre en presente y no gasta la energía en supuestos mentales, en expectativas inexistentes, en temores de un futuro incierto. Los niños tampoco gastan la energía en los recovecos del ayer, recodando “aquellos tiempos mejores” ni en cosas que quedaron pendientes por hacer, o en resentimientos por lo que alguien me hizo. La mente del niño no compara, y al no haber comparación no hay señalamiento, menos juzgamiento ni sentencias. Los niños no critican. Los adultos gastan sus energías en los supuestos mentales. Los adultos se sientan meditabundos en una silla de la sala y se ponen a suponer cosas, y lo más increíble es que todos esos supuestos mentales se los creen y se llenan de miedo por el futuro, y de allí se pasa a la frustración, para finalmente descender a la depresión. El ser humano moderno se ha vuelto depresivo porque su mente no está en el presente. En otras ocasiones, la mente del adulto se va para el pasado a recordar videos de cosas que les ha sucedido y esos videos se los trae para el presente y, por ende, se llena de nostalgia o de resentimiento en presente, porque nadie sufre en pasado ni en futuro. La enseñanza que nos dan los niños es muy clara: ¡LA VIDA ES UN JUEGO… DISFRUTALO!..Disfrutar lo que la vida vaya deparando cada día. Eso no quiere decir que uno no haga planes, por supuesto, todos hacemos planes, pero ¿Quién nos garantiza que los planes van a salir como los proyectamos? Nadie planea ser pobre ni nadie planea una enfermedad, sin embargo ambas se presentan en nuestras vidas sin haberlas solicitado, entonces… ¿Por qué llegan? Por ello insisto a vivir el dìa. Jesús, en el evangelio, dice: “No os preocupéis por el día de mañana, vive sólo el hoy, que el día de mañana traerá sus propias preocupaciones”.

MARIO ENRIQUE (padre de familia). Tiene usted toda la razón en lo que dice, Maestro, pero ¿cómo hace uno para no pensar en lo que perdió y en lo que quiere tener?maestro-discipulo

TATIANA (niña de primaria). Pues estando contento con lo que se tiene y ya.

MAESTRO ARUNA. Lo que dice la niña es correcto. La felicidad no es otra cosa que el contento. Si uno está contento como es y con lo que tiene, ¡ya es feliz1 Un niño pequeño se contenta con lo que tiene y no hay que llevarlo a ninguna parte a buscar la felicidad. El adulto nunca está contento con lo que tiene ni como es. Siempre deseando tener más cosas o queriendo ser como la persona a quien admira. El gran conquistador Carlo Magno se hizo enterrar con las manos abiertas fuera del ataúd diciéndole a la gente que se iba con las manos vacías a pesar de todos los imperios que tuvo.

MARIO ALEJANDRO (alumno).Usted dice que la Naturaleza es una verdadera maestra, y como la Naturaleza es todo lo que vemos, entonces yo quería preguntarle, por ejemplo, que nos enseñan las aves.

MAESTRO ARUNA: Una lección de las aves es que ellas construyen sus viviendas o nidos justo del tamaño que necesitan para ellas y sus crías. Lo mismo hacen los animales. Nunca vemos a un pájaro haciendo un nido de siete pisos o a un conejo haciendo una vivienda de cinco habitaciones. Hacen el nido o el hueco a la medida de sus tamaños y necesidades. El hombre, por el contrario, hace casas con una cantidad de espacios que no necesita. Para uno dormir bien sólo necesita una cama.

JULIANA (alumna de nueve años) Maestro, ¿qué podemos aprender de un gusano?

MAESTRO ARUNA. Si miras con detenimiento a un gusano observarás que cuando se va a pasar de una rama a otra la mitad de su cuerpo, de la cintura hacia atrás, está aferrada a la rama y la otra mitad se balancea en el aire buscando donde apoyarse, pero no se suelta en tanto no se haya agarrado de la otra rama. Uno no debe soltar lo que tiene hasta no estar seguro de lo otro. Por ejemplo: yo no puedo renunciar al trabajo que tengo porque me brinden otro mejor. Hasta tanto no tenga la seguridad del otro trabajo no debo soltar el que tengo.

TATIANA. ¿Qué nos enseña una vaca o un árbol?

MAESTRO ARUNA. Todos los animales enseñan algo. La vaca nos muestra la entrega total, el sacrificio completo. Que estamos aquí para los demás. La vaca se entrega totalmente al beneficio del hombre. Su leche, su carne, el cuero, las vísceras, en fin todo, lo que tiene una vaca el hombre lo utiliza para su bienestar, incluyendo el excremento que se usa como abono para la tierra. Y lo mismo hace el árbol. Se da totalmente para el beneficio del hombre. ¡Ah! Recuerda que sólo a los árboles que dan frutos la gente les tira piedras. Los árboles que no producen nada las personas no los tienen en cuenta. Igual pasa con las personas que dan frutos, la gente les tiran improperios.

MARIO ALEJANDRO. Maestro, ¿qué lección recibimos de un río? Los beneficios son muchos, pero ¿qué nos enseña el río?

MAESTRO ARUNA. En este caso la Madre Naturaleza nos lleva a varias reflexiones. Un río fluye entre dos orillas. Son las orillas las que llevan al río al mar que es su destino final. Si una hoja cae al río, es arrastrada por él, pero no por una sola orilla. La hoja se desplaza, unas veces por la orilla de la izquierda y otras por la de la derecha. A veces, en los remansos, va por la mitad, pero jamás la hoja puede viajar por una sola orilla del río. El río nos dice que la vida también fluye, desde el nacimiento hasta la muerte, entre las orillas del placer y del sufrimiento. Nos muestra que la vida se mueve en la dualidad y que algunas veces los días pasan sin que nada especial suceda, ni penas ni alegrías, ese es el remanso de la vida. Por lo tanto, Cuando el río llega al mar pierde su individualidad y deja de ser plato1río para convertirse en mar, en océano. Igual pasa con la vida cuando llega al final, perdemos la identidad y el alma o conciencia individualizada se funde en la conciencia universal. Un río da sus aguas a todos, él no discrimina entre unos y otros, entre este y aquel, entre el rico o el pobre, entre el sabio o el ignorante. Da sus aguas a todos incluyendo a los animales, plantas, aves y peces. No hace ninguna clase de distinción. No se mueve con los criterios de simpatía o antipatía, como hace el hombre. Y si por el camino encuentra obstáculos, como piedras, represas, muros, etc., no se pone a lamentarse sino que los sobrepasa para cumplir su destino. Una vez un río se puso a decir: “Morir en el mar no quiero, buscare rumbos distintos. Morir en el mar no quiero, vagaré por otros caminos”.Y una nube que lo escuchaba, le gritó. “¡No seas tonto río insensato que el mar es tu destino!”

JULIANA. ¿Y un burro nos enseña algo? A mi me gustan mucho los burros porque son mansos y trabajadores.

MAESTRO ARUNA. ¡Por supuesto! Los burros nos recuerdan que no hay que poner mala cara sin importar el trabajo que haya que hacer, que el trabajo es salud para el cuerpo.

MAGALLY: Maestro: En general que nos enseña la Madre Naturaleza.

MAESTRO ARUNA. Que la vida es efímera, que todo en esta creación está en permanente cambio, que la vida es cíclica, que la vida es entretención. Que todo en el universo es una reflexión permanente de lo que puede hacer el poder Supremo. Que la Voluntad de Dios se manifiesta y se cumple a través de las leyes naturales que el hombre ha venido descubriendo como la gravedad y el electromagnetismo. Que somos partes diminutas de un TODO universal y que dejemos de creernos unos más que los otros. Que todo en la naturaleza tienen un diseño propio, una ADN particular, y que todo sucede, no por la voluntad del hombre, sino por la Voluntad de Dios. El planeta gira alrededor del sol no por la voluntad del hombre sino por la Voluntad de dios en la forma de la gravedad. Igual nos enseña que todo lo que crece decrece y que todo lo que nace muere. Todo lo que sube finalmente baja y nada es permanente porque la única constante universal que hay es el cambio. Que es una solemne tontería creernos superiores en un universo donde no existe el arriba ni el abajo. Aquí nadie es más que nadie. Que cada criatura y cada cosa en esta creación ha sido diseñada con un propósito y que cada quien funciona de acuerdo a su diseño. Que todo ser vivo es el alimento de otro ser vivo. Que cada ser vivo o inerte desempeñan un rol en esta creación y eso no la hace buenos ni malos. Las arañas matan a sus crías y se las comen y sólo unas pocas sobreviven y eso no hace mala a la araña porque el Poder supremo la hizo así y ella sólo actúa llevada por sus instintos, por su ADN, por el rol que Dios le dio en esta creación. Y que la Mantis religiosa se deja hacer el amor y luego mata a su pareja y se la come porque el amor es sacrificio. Cuando uno ama de verdad llega hasta el sacrificio por los seres amados. Y que a un tigre le da igual comerse un venado, un ternero o un niño porque él no tiene discernimiento para diferenciar una cosa de otra, ya que todos son carne para él. Allá en el cosmos infinito los agujeros negros tampoco son malos porque se tragan todo lo pasa cerca de ellos. Y que los fenómenos naturales como los tsunamis, terremotos y huracanes no saben lo que hacen cuando matan a miles de animales y seres humanos porque en la naturaleza no existe la mala intención de hacerle daño al otro ya que el otro no existe porque todo somos uno. Y que si juzgamos todo lo que pasa en este mundo es por nuestra ignorancia que no nos deja ver las cosas como son. En palabras del Apóstol Pablo: lo único que vemos es el desconcertante reflejo de la realidad, como hombres que contemplan un paisaje en un pequeño espejo (la mente) y que sólo veremos la realidad completa, cara a cara, cuando comprendamos que las acciones son llevadas a cabo por un Poder Supremo y que no hay un hacedor individual de ellas, ya todo lo que sucede en esta creación es sólo por la Voluntad de Dios.

JULIANA. Y que también los grandes complican mucho la vida porque la toman muy en serio siendo que la vida es sólo un juego.

MAESTRO ARUNA. ¡Perfecto, niña! ¿Excelente deducción! Has dicho una enorme verdad. La vida, finalmente es eso: ¡Un juego!… ¡Juégalo! Muchos poetas y cantantes han dicho eso mismo: Que la vida es un juego. Sólo que el hombre moderno ha complicado el vivir con todos los conceptos que tienen metido en la cabeza.

MARIO ALEJANDRO (alumno). Así es Maestro, los grandes todo lo complican. Toman un problema y lo vuelven veinte, y después no pueden dormir pensando como solucionarlos.

MAGALLY. Ahora entiendo porque Jesús decía que para entrar al reino de Dios o de la paz mental teníamos que volvernos como niños.

MAESTRO ARUNA. No es admirable que un niño que no posee nada, ni bienes raíces, ni tarjetas de crédito, ni chequera, ni títulos universitarios, ni títulos valores… ¿Pueda vivir contento?

MARIO ENRIQUE. Y tan grande es el ego del hombre que para ofender a otro le da la categoría de un animal llamándolo burro o vaca, siendo que el más animal de todos los animales es el hombre que está acabando con este planeta, llevado por su egoísmo desorbitado, su codicia enfermiza y el deseo de sobresalir, cosa que no hacen los animales, ya que un pájaro trina en la rama del árbol para hacer más agradable la vida y no para que lo aplaudan o le cuelguen una medalla en el pecho.

TATIANA. Yo no entiendo porque llaman al hombre el “Rey de la creación” ya que de acuerdo a todo el daño que hace a la Madre Naturaleza deberían más bien llamarlo El rey de la destrucción”..

Ante el ingenioso apunte de la bella colegiala, todos al unísono soltaron una estruendosa carcajada. Luego la sesión se dio por terminada,

==============================

ESTE LIBRO…LA VIDA ES COMO ES….se consigue en Bogotá en:

  • LIBRERIA MUNDIAL tef: 4318346,—-

  • LIBRERIA ARCANO Tef. 2119032

  • En Ocaña con ROSALBA LOBO AMAYA tef: 317-6804417