EL JUEGO PSICOLOGICO DEL INSULTO

 

 

EL VACÍO PSICOLOGICO

 

discusion

 

“POR SUS OBRAS LO CONOCERÍES”. En esta máxima bíblica de Jesús en el evangelio, da a entender, claramente, que no podemos evaluar, juzgar o sentenciar a una persona por lo que dice, por lo que habla, por lo que escribe o por lo que predica, sólo podemos valorar a una persona por lo que hace. La historia recuerde siempre a quienes que han hecho cosas extraordinarias, no a los que han dicho cosas.

Si se trata de medir a una persona por lo que dice, entonces los políticos, predicadores y sacerdotes serían calificados con nota de excelencia, pero todos sabemos que los políticos son mentirosos adictivos; que el cura, que dice cosas lindas desde el púlpito no las practica y que gurús y predicadores que hablan de pobreza y humildad, son explotadores de la ignorancia espiritual, viviendo en mansiones de millones de dólares y manejando carros lujosos.

Es pan de cada día que en las relaciones humanas de pareja, de amistad, familiaridad o de trabajo, cuando el ego de alguien se sale de calcillas dice cosas ofensivas, lanza dardos venenosos contra la otra persona buscando herirla, hacerla sentir mal, degradarla, minimizarla; y para conseguir este objetivo utiliza palabras soeces, frases hirientes, gestos psicofísicos despreciativos y humillantes; toda esta batería de improperios psicológicos lleva como fin hacer sentir mal al otro, imponer su punto de vista, hacerle creer que es nadie, pisotear su dignidad, humillarlo en público, desprestigiarlo, en fin, echarle por tierra todos los argumentos para hacer ver que sólo él tiene la razón y que el otro está equivocado, Cuando tratas de imponer tus razones sobre los demás y ganar los argumentos al otro simplemente estás ejerciendo VIOLENCIA PSICOLÓGICA.

Alguien contagiado por el ébola de los celos o por el virus de la rabia, cae en un estado de difusión donde delira y dice cosas de las cuales más tarde se arrepiente, pero en el momento de la discusión ese ego alterado echa mano de las palabras y las frases que más le duelen al otro. Es muy típico en las discusiones entre parejas, que además de decirle las cosas que al otro la enfurecen, acompaña estas ofensas verbales con gestos y actitudes psicofísicas de desprecio.

“Perdónalos Señor, porque no saben lo que hacen”, dijo Jesús a quienes lo estaban torturando y matando. Parodiando la frase aquí sería. “Perdónalos, Señor porque no saben lo que dicen”. Cuando un ego quiere ofender a otro le dice palabras y frases que lo enfurecen. Estas palabras y frases el ego disfuncional las tiene codificadas, memorizadas y seleccionadas, son repetitivas, que lanza como dardos psicológicos que buscan desequilibrar al otro.

Lo irrisorio de las discusiones de pareja es que siempre se gritan las mismas cosas y siempre reaccionan de la misma manera. Se ponen de mal genio, se quitan el habla, se dan portazos, se dejan de tratar y todo esto dura hasta que el ego resentido se le pasa la rabia, no sin antes haber enumerado, en voz alta, la lista de amenazas.

En momentos de rabia o celos se dicen cosas para ofender al otro; conducta típica del ego resentido. No es inteligente tomar decisiones en estados mentales alterados de las que más tarde hay que lamentar. ¿Entonces qué hacer? Aplicar la máxima de Jesús y evaluar la situación teniendo en cuenta las obras de la otra persona.

Lo que dice una persona con rabia lo dice un ego disfuncional que escupe estupideces para ofender, para lastimar y para degradar. Cuando el clima interno es de rabia, se siente que ya no se quiere al otro, que le importa un comino el otro. Un ego con rabia no quiere ni que lo miren ni que lo toquen porque explota.

Para evaluar una situación de esta clase tenga en cuenta que si una persona tiene noventa y nueve virtudes y un defecto no puede ser que usted ponga el ojo en el defecto (Ej. que es malgeniada) y desconozca las virtudes para tomar la estúpida decisión de acabar con una relación de pareja, de amistad o de familiaridad.

Lo que dice una persona con rabia o con celos no vale porque no sabe lo que dice. No caigas en ese estúpido juego egotista. Lo que el otro grita son solo palabras, ondas sonoras que no pueden hacerte daño físico. No por ello se te van a caer los dientes o pierdes una oreja

!No contestes nada! Cuando un perro ladra responden los perros de la cuadra, porque son de la misma especie. Cuando un perro ladra no le responden los gatos en los tejados ni los pericos en las jaulas, porque no son de la misma especie. Cuando te insultan y tú también responden, igualmente, con palabras soeces e improperios te igualas al otro, lo que quiere decir que eres de la misma especie que quien te insulta.

Haz vacío psicológico… !No contestes nada!…No te dejes meter en este estúpido juego psicológico. Quien tiene un elevado desarrollo espiritual es de otra especia y por ello no responde a los insultos.