LA ENTREGA

(Alfonso LOBITO Amaya)

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Aceptar la vida como llega, en el día a día, sin expectativas, es hacer la Voluntad de Dios

Esto es lo que los místicos y santos de todas las épocas han llamado “La entrega”.

“La entrega” a Dios es hacer Su Voluntad, no la nuestra.

Cuando las cosas NO salen como queremos nos da mal genio y nos deprimimos, todo porque no se hace nuestra voluntad.

No podemos impedir que lo que está sucediendo en el mundo, deje de suceder, ya que todo lo que sucede es la Voluntad de Dios.

Es por la Voluntad de Dios que lees este escrito, pues miles no lo leerán.

No podemos hacer que lo que no está sucediendo en el mundo, suceda por nuestra voluntad.

No podemos hacer que haya paz en el mundo. ¿Alguna vez, ha habido un período de paz total en el mundo?

Sólo podemos hacer aquello que Dios, por Su Voluntad, nos permita hacer y no lo que nosotros, por nuestra voluntad, queramos hacer.

Esta es una contradicción interior permanente cuando las cosas NO se dan como queremos que se den.

“La entrega” sucede cuando aceptamos que lo que no tiene que suceder nunca sucederá, por más empeño que pongamos.

Y cuando aceptamos que lo que tiene que suceder sucederá, por mucho que tratemos de evitarlo. ¿Se pudieron evitar las dos guerras mundiales?

“La entrega” aparece en nuestras vidas cuando aceptamos que la Voluntad de Dios se hace siempre en todo momento y lugar

“Hágase tu Voluntad en la tierra como en el cielo”. reza el Padre Nuestro.

La entrega” disuelve temores, resentimientos, depresiones, angustias, preocupaciones, y demás súcubos mentales, generadores del sufrimiento en la vida del hombre.

“Amar a dios por sobre todas las cosas”, dice el precepto bíblico.

La persona profundamente enamorada hace la voluntad del ser amado, sin expectativas de ninguna clase. Es “la entrega” incondicional al otro.

! Trágate de Dios ! ¡ Embriágate de Dios !