SOBRE LA MENTE

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¡Oh, mente inestable!, esta vida mundana no conduce a la verdadera felicidad.

Mantente ecuánime. Sólo en ese estado puedes experimentar la paz, la verdad y la felicidad. Mientras alimentes en tu interior perversos pensamientos que nacen de tus malas inclinaciones, este mundo seguirá creciendo y aumentando frente a ti. Tu deseo de placer multiplica las ramas de este mundo ilusorio el pensamiento despliega la red de la objetividad. Olvida sus caprichos y fantasías y alcanza la ecuanimidad.

En la balanza de la sabiduría, los placeres están en un platillo y la dicha de la paz en el otro. Busca lo que creas verdadero. Deja que este mundo sea real o irreal, que aparezca o que desaparezca, no permitas que sus méritos o sus culpas te aparten del camino de la ecuanimidad. Porque en ningún momento tienes una relación real con este mundo aparente: esa relación sólo se manifiesta a causa de tu ignorancia.

¡Oh mente, eres falsa, y este mundo objetivo es tan falso como tú!.

Hay una misteriosa relación entre vosotros dos, parecida a la de la mujer estéril y su hijo imposible. Si piensas que eres real y que el mundo es irreal, ¿cómo puede ser válida vuestra mutua relación?. Por el contrario, si ambos sois reales ¿qué justificación puede tener la alegría o la des dicha, el entusiasmo o la desesperación?. Por tanto, olvida por completo el sufrimiento y húndele en profunda meditación. ¡Busca refugio en el coraje y en la tenacidad y olvida tus caprichos!.

(Valmiki: Yoga-Vasishtha)