MENTE RUIDOSA

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PREGUNTA.  Durante la meditación, hay un flujo constante de pensamientos que nos interrumpen y confunden, alejándonos de la meta. ¿Podrías ayudarnos a superar estos bloqueos?

SAI BABA La mente es como un niño; le gusta parlotear. Si lo llamas y dices: “Ven y siéntate cerca de mí. Estate callado”, no se callará. Continuará y seguirá hablando. ¿Qué hace la madre? Ella hará su trabajo y no le prestará atención al niño porque es importante para ella terminar su trabajo. Si se sienta y escucha toda la charla, no podrá hacer su trabajo.

Cuando te sientas a meditar, estás llamando a la mente, ¿y qué le estás diciendo? “Aquiétate”. Mientras más le digas que se aquiete, más hablará. Entonces, ¿Qué haces? Deja de prestar atención a su charla. Enfócate en la experiencia que viene hacia ti. Después de un tiempo se cansará de hablar y se irá, y hará otra cosa.

Si no le prestas atención a un amigo, ¿vendrá y se sentará cerca de ti y te seguirá hablando? No, se levantará y se marchará, porque no estás prestando atención. No prestes atención a la mente. Pensamientos vendrán; no les prestes atención, no te involucres en ellos. Sólo permite que la charla de la mente continúe como ruido de fondo y trata de concentrarte en la experiencia.

Cuando Dios habla, la paz descenderá sobre ti de inmediato; cuando la mente habla, es ‘piezas, piezas, piezas’ (juego de palabras en inglés entre ‘peace’ y ‘pieces’). Cuando Dios habla, es una voz que suena dentro; cuando la mente habla, es ruido – confusión.

Por lo tanto, espera a que el ruido disminuya; espera a que la mente se canse y, cuando la mente piense: “Esta persona no es mi amiga. ¡Él no me presta atención! No debería estar aquí”, entonces se marchará. Hasta entonces, tienes que persistir. ¿Qué hace la mayoría de la gente? Esperan resultados en un momento y, en el momento en que hay un poco de confusión, se levantan y se van. Ese no es el camino. Cuando siembras una semilla, no esperas la planta al día siguiente. ¿Sigues excavando para ver si la semilla está germinando o no? No, nunca germinará. Tienes que tener paciencia.

Así, la confianza en lo que estás haciendo y la paciencia para esperar los resultados, ambos son muy importantes para el progreso espiritual. Son como dos piernas que te ayudarán a caminar. Con una pierna, sólo puedes cojear; sin piernas, no puedes moverte – pero con dos piernas estables: una, la fe de que lo que estás haciendo es para tu bien – es por la paz que viene con la comunión con Dios; dos, perseverancia – tomará tiempo y debes continuar trabajando hacia tu objetivo y no abandonar a mitad de camino.

Hay miles de millones de personas en la Tierra. ¿Cuántos incluso quieren sentarse y pensar en Dios? Entre todos ellos, al menos tu estás tratando de pensar en Dios, tratando de estar en comunión con Dios. Habrá un poco de dificultad – debes enfrentarla y superarla. Toma mi palabra; deja de prestar atención al parloteo de la mente; déjalo ser. Después de un tiempo, cuando hayas dejado de ser su amigo cuando no estés prestando atención a lo que dice, se cansará de sí misma y se quedará tranquila; entonces podrás escuchar la voz.

Muchos de ustedes meditan y esperan que Yo aparezca de una manera particular o que hable de un modo particular – estas son expectativas equivocadas. Estoy en esta forma ahora para sacarte de esa mentalidad. Yo soy la voz, la voz de la conciencia interior. No soy una forma. Yo no soy un nombre. No soy una figura. Soy un sentimiento. Conéctate con ese Swami, esa conciencia, que es el verdadero Swami. Comprende lo que dice. Al igual que los yoguis de antaño, entenderás cuando hable. No se requiere ningun lenguaje, no se necesita traducción, nada en absoluto. Simplemente sabrás que es Dios cuando habla.

Permite que la mente se tranquilice. Cuando lanzas una piedra en el agua, se formarán ondas que tardarán un tiempo en estabilizarse. Permite que la mente se tranquilice. Deja que los pensamientos vayan y vengan a medida que las ondas van y vienen. Sólo observa, no te involucres con ellos. Después de un tiempo, la mente se cansará y se calmará. Puede suceder en un minuto para algunos, en algunos días para otros, tal vez semanas para otros, tal vez meses, o incluso años para otros – pero no te des por vencido.

Cuanto más te acerques a la meta, será más empinado y pronunciado, será difícil. Es fácil elegir ir a los bhajans un día, cantar un bhajan, regresar y continuar como estabas sin preocuparte por el resto – pero eso no te llevará a ninguna parte. Cuando escalas una montaña, y te acercas a la cima, la subida se volverá más dura; el esfuerzo será mayor. Sin embargo, si te das por vencido y vuelves a bajar, todo el esfuerzo que has realizado hasta ahora se desperdiciará. Ten paciencia con la mente. La mente también es una herramienta dada por Dios, pero debes saber cómo mantener la mente en silencio. Para hacer eso, si parlotea mucho y te distrae, no prestes atención. Aprenderás a medida que pase el tiempo. Ten paciencia.

Fuente: Sai Vrinda