matoneo Tal es la degradación que los medios de comunicación impresos y de pantalla dan a todo lo que es ciencia y cultura, que para anunciar un premio nobel de literatura, física, química o cualquier evento cultural, lo hacen en
unos cuantos renglones, por allá en rincón de cualquier página. Y la televisión, ni se diga, apenas si los mencionan. Los estudiantes de bachillerato y universidad, y el público en general, están al tanto de si Laura Acuña se cambió de color de cabello, si Messi habló largo y tendido, que si el chef recomendó el último platillo, que si las novelas y los realites están muy buenos, en fin. Como dijo Vargas LLosa (que no es un ministro), estamos viviendo la sociedad de la farándula en toda su intensidad, en donde lo sin importancia, lo baladí, se volvió lo más importante en la vida de las personas. Y a todo esto sumemos la apología que los canales de televisión hacen, a través de telenovelas como El Capo y Pablo Escobar, al delito, al crimen, a la malignidad, incentivando a nuestros estudiantes y a los jóvenes a la práctica de la corrupción y la adquisición del dinero por medios ilícitos, a la venganza como método práctico de resolver problemas….y todo esto con tal de subir los índices de televidentes. Los noticieros de tv se volvieron sólo noticias judiciales, sobre muertos, descuartizados, robos, accidentes de tránsito, puñaladas a granel, es decir, noticieros de un solo color !rojo!¡sangre a la lata! Y todavía los psicólogos andan buscando, en los genes, las causas del matoneo en los colegios. ¡Qué ingenuos!

 

Reflexiones de Lobito: la importancia de lo sin importancia