pollo Especular sobre la vida después de la muerte es de poca utilidad, sólo un desgaste de energía y tiempo que no conduce a ninguna parte. Los problemas que enfrentamos, en el día a día, son del ahora, del presente. ¿Qué pasará después de que morimos?, sólo es un tema especulativo y de interés para los creyentes del más allá, mas no para los creyentes del más acá. Debemos utilizar la técnica del pollo que estando en el huevo picotea la cáscara desde adentro para salir del encierro, de la oscuridad, a una vida de luz. Igual debemos hacer para salir del duro huevo mental, cuyo cascarón ha sido elaborado por las religiones con las fibras de las falsas creencias, las ideas estúpidas y los condicionamientos fundamentalistas. Trinchar desde adentro, con un discernimiento agudo, para resquebrajar el cascarón y salir a una nueva vida en donde la verdad y la alegría son el sol y la luna que iluminan el camino hacia la verdadera comprensión de la vida como realmente es.