¡DIOS ES UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA!

dios Primero fue Tolomeo, con su teoría geocéntrica del universo, quién afirmó que la tierra era plana, que no se movía y que éramos el centro del universo… ¡Y la gente se la creyó! Y esta presunción errónea duró quince siglos… ¡1.500 años la humanidad repitiendo una falsedad! Luego fueron los químicos alemanes, Becher y Stahl, con la teoría del “Flogisto”, sobre el principio inflamable, la cual sostenía que toda sustancia susceptible de hacer combustión, como la madera, el papel, las velas, etc., contenían una especia de “alma” que llamaron “flogisto”, y que sustancias como el hierro, las piedras, no ardían porque no tenían “flogisto”. De nuevo surge la pregunta ¿cómo fue posible que tanta gente, durante tanto tiempo, se creyera semejante cuento? Una vez más, se repite la misma historia del imperio de las creencias sobre la razón humana.

Hace poco, el físico inglés Stephen Hawking, salió a decir que Dios no existe, (Lo que es cierto para él). Luego, el científico colombiano Rodolfo Llinás, asegura que el alma tampoco existe, (lo que también es cierto para él). La física cuántica, con el evento del bosón de higgs, afirma que sólo somos vibraciones. Tan sólo falta el científico que diga que la conciencia es puro cuento, y quedamos igual que un ladrillo… ¡Sin DIOS, sin ALMA y sin CONCIENCIA!… ¡No existimos!…¡Pero nos levantamos todos los días a vivir!…Esto se llama: ¡La soberbia del conocimiento científico¡ Sin embargo, la mente más brillante de la tierra, Albert Einstein dijo: “¡De lo único que estoy seguro es de que Dios existe¡”

¡Dios no es una CREENCIA!… ¡Dios es una EXPERIENCIA transformadora para quien lo experimenta! La prueba de esto son místicos y los santos de todas las religiones del mundo, quienes al tener la EXPERIENCIA llamada “Dios”, cambiaron sus conductas y sus vidas.

Para la mujer soltera, la maternidad es una creencia, pero cuando pare el hijo, ¡queda totalmente transformada! Para el casto el orgasmo es una creencia y para el ciego el arco iris es también una creencia. Para el devoto, Dios es una creencia, pero para el santo Dios es una experiencia. Para el ignorante la gravedad es creencia, para Newton la gravedad es experiencia.

Millones de personas creen en Dios y mueren en esa creencia; y como nunca lo EXPERIMENTARON, nunca cambiaron.

¡Creer es fácil, por eso hay millones sobre la faz de la tierra!