Fotografía (3) PREGUNTA: En tu página para niños. WWW.CUENTOSDELOBITO.COM (LOBITO—FAN PAGE)… publicaste más de 50 cuentos de literatura infantil, gratis para los niños, además de tus Reflexiones Diarias sobre temas espirituales, y en unos años han ingresado a tu web miles de visitantes de muchos países latinoamericanos y de Europa. La pregunta es que al ser gratis todo tu producción literaria no ganas dinero como escritor, y si cobraras por vender tus cuentos y novelas ganarías muy buen dinero ya que tus cuentos los conocen muchísimas personas ¿Por qué regalás tus derechos de autor a los niños por Internet? (Ing. Jorge Navarro L.)

REPUESTA: Apreciado amigo y compañero de universidad: Igual que vos, la pregunta me la han hecho varias personas, amigos y familiares. Si mirás a la naturaleza, ves que el río da sus aguas a todos los seres vivos que vienen a saciar la sed, y no cobra por ello. Una flor esparce sus aromas en todas las direcciones para todos, y no cobra por ello. Un pájaro en la rama emite su bello trino para que todos se deleiten con sus arpegios, y no cobra por ello. Esta actitud del río, la flor y el pájaro, hacen que la vida sea más agradable, alegre, bella y placentera, pero el hombre actual, ha reducido todas sus actividades al dinero, y por ello está sociedad se volvió materialista, insensible, interesada y codiciosa: siempre queriendo tener más. En los colegios prestigiosos de la capital, donde estudian niños de familias ricas, cuando hago talleres de literatura, los chicos compran mis cuentos con billetes de 20 y 50 mil pesos, pero en los colegios distritales y departamentales, donde hay miles de pequeños, no pueden comprar un solo cuento porque no tienen dinero, ya que son de familias pobres, pero al estar gratis en mi web los pueden leer. Yo no vivo del dinero que me produce la literatura, siempre he vivido de dictar clases de matemáticas. El dinero tiene el mágico encanto de generar un refrescante registro interior, un agradable clima interno, cuando se da a quien lo necesita; igual me sucede al regalar los cuentos a los chiquillos por Internet.

Cuando un niña latina de un colegio de New York (USA), y otra chiquilla de Madrid, me envían por Facebook un gran beso dibujado, porque habían bajado mis cuentos, los habían coloreado y los habían llevado al colegio para mostrarlos a sus amigos, sentí, en los más recóndito de mi ser, que la gratitud no se puede degradar a pago en dinero. Cuando camino por una calle de la capital y un niño grita espontáneamente: "¡Mira, mami, es Lobito el de los cuentos!", y corre hacia mí y brinca como sapito a mis brazos, es la expresión genuina de la gratitud que no se puede degradar a pago en dinero. Cuando en la universidad Javeriana, una bella universitaria se queda mirándome fijamente, y luego viene y me abraza cariñosamente diciéndome al oído "Lobito lindo, nunca te he olvidado porque cuando tenía ocho años fuiste a mi colegio, el Liceo Segovia, y me regalaste La Tortuga Desdentada. Yo llegué súper emocionada a mi casa a contar a mis padres". Ese beso en la mejilla es la expresión genuina de la gratitud, y no se puede degradar a pago en dinero. Y cuando mi nieta Lakshmi, de siete años, llega del colegio, y emocionada me abraza, con ojos radiantes de felicidad, diciéndome que en la clase ya saben que soy su abuelito, porque todos ingresaron a Internet y bajaron mis cuentos…es cuando me digo: ¡No todo en la vida es por dinero!

Querido amigo, espero haber respondido tu inquietud

Saludo de Año Nuevo,

Alfonso "Lobito" Amaya