REFLEJOS DE DIOS

DIOS Todos los números están formados por el uno y el uno hace todos los números, pero los números no hacen al uno.
El uno es indivisible, si se divide deja de ser la unidad.
El uno puede elevarse a cualquier potencia y sigue siendo uno.
Dios y la potencia enésima es lo mismo. Nada altera a Dios porque Dios es inafectado. Lo inafectado y lo inalterado es Dios.
La sombra no se puede dividir ni el espacio fraccionar o la conciencia seccionar, Dios o la conciencia suprema es indivisible, infraccionable.
Dios en simultaneidad es sombra, espacio y conciencia. Dios es todo y todo es Dios. Lo divisible es Dios y lo indivisible es Dios. Lo manifestado en el universo es Dios y lo inmanifestdo es Dios.
El logaritmo de Dios en base Dios es Dios. Dios es la base, el exponente y la potencia. Los tres son uno, pues sólo existe el uno.
Dios es la potencia que se repite idéntica en toda la creación. Todo es unicidad, no existe multiplicidad.
La varilla en el agua aparenta doblez, la unicidad en Dios aparenta multiplicidad.
El Sol reflejado en millones de gotas de rocío es un solo Sol y la Luna reflejada en miles de lagos esparcidos sobre la faz de la Tierra es una sola Luna.
Los millones de formas diseminadas por el universo son el reflejo del Dios único.
En la ecuación de la energía, Dios es masa, energía y luz, los tres son uno y no tres. Masa, luz y energía son el uno aparentando tres.
Dios en apariencia es muchos, en esencia uno. No hay multiplicidad sólo unicidad.
El espectro solar es la misma luz blanca. La luz es unicidad, el espectro multiplicidad. Dios es la luz blanca, el mundo el espectro. El ojo divino es unicidad, el humano multiplicidad.
El agua en su forma gaseosa es nube, en su forma líquida río y en su forma sólida granizo, nieve o hielo. El agua es una, pero asume múltiples formas.
Dios en su forma gaseosa es todos los gases, en su forma líquida, los ríos, mares, lagos, ciénagas, pozos y océanos, y en su forma dura, los sólidos.
Dios es uno y sus formas múltiples.

LOBITO