LA MENTE ES MALA CONSEJERA

mente-catarataCARROS EN LA AUTOPISTA. Si usted se para sobre un puente en la autopista y se pone a ver pasar carros OBSERVARÁ que en ambos sentidos (Norte-Sur y Sur-Norte) fluyen carros de todos los tamaños, de todos los colores, de todas las marcas, de todos los diseños, de todas las formas, de variadas luces multicolores, unas muy luminosas y otras de brillo tenue. Carros que regresan de donde partieron (pasado) y otros que van a cumplir citas (futuro).

Es un fluir interminable, hora a hora, minuto a minuto. No hay un solo momento en la autopista en que no haya carros yendo y viniendo. Si durante varios días usted hace este ejercicio OBSERVARÁ y descubrirá, que a la misma hora, van y vienen, todos los días, una gran cantidad carros que son los mismos, transportando cargas; unos llevan cargas pesadas y otros cargas livianas, pero todos los carros llevan carga, ya se de pasajeros o de cosas. Este bus transportando escolares, aquel camión con bultos de cemento, otro más llevando comida.

EL OBSERVADOR del fluir de los carros (usted) no es un carro. Es decir, quien OBSERVA es diferente de lo OBSERVADO. El carro y usted son dos cosas diferentes.

La mente son los mismos pensamientos. No hay otra cosa llamada MENTE que los pensamientos, que generan reacciones y emociones corporales Así como una tela está hecha de hilos, la mente está hecha de pensamientos.

PENSAMIENTOS EN LA AUTOPISTA. Los maestros espirituales están de acuerdo al afirmar que la mente son los mismos pensamientos. “La tela es una trama de hilos, la mente es una trama de pensamientos”. No hay otra cosa llamada mente que no sean los pensamientos. La mente es una autopista por donde circulan pensamientos de todas las formas, de todos los tamaños, de todas las intensidades, de todos los colores, Alguien clasificó los pensamientos como “buenos” y “malos”, lo que es absurdo; es como decir que hay hilos buenos y malos o que la energía del polo positivo es buena y la del polo negativo es mala.

La naturaleza de la mente es divagar, en un constante ir y venir de pensamientos que se desplazan como carros viejos y nuevos. El problema de los pensamientos, que van y vienen por esta autopista mente-tiempo, es que también vienen cargados y esta carga de energía psíquica viene adherida a las imágenes en forma de depresión, tristeza, alegría, recuerdos, anhelos, frustraciones, resentimientos, rencores, envidias, odios, etc. Cada pensamiento, que viene del pasado, es como un carro viejo y trae consigo un peso psicológico del temor o el placer asociado al recuerdo, lo cual repercute en el cuerpo físico como emociones positivas o negativas; alegría-tristeza, salud-enfermedad, éxito-fracaso, pérdida-ganancia, etc. Las imágenes o pensamientos que llegan del futuro llegan cargados de incertidumbre, de temor a lo que pueda suceder; de si las cosas se van a dar o no como uno las piensa, o si las cosas pueden mejorar o empeorar. Rara vez la mente permanece en el presente, en el ahora, siempre divaga entre el pasado y el futuro.

EJERCICIO MENTAL. Los pensamientos en la mente se hacen sentir como una voz en la cabeza que dice cosas. “No hagas esto”, “No digas eso”, “No te dejes, respóndele”, “No seas confiado”, “Mándalo para el carajo”, “No te dejes”, etc. El ejercicio para aquietar los pensamientos y esa voz, que es mala consejera, consiste en OBSERVAR tus pensamientos, pero sin juzgarlos, ni clasificarlos como buenos o malos. Sólo observa el fluir de los pensamientos en tu cabeza, sólo observa esa voz en tu cabeza, pero no te identifiques con ningún pensamiento. Es como si estuvieras en el puente de la autopista viendo el fluir de carros en ambas direcciones, pero sin centrar la vista en ningún carro en particular. Esta práctica mental le quita intensidad, fuerza y peso psicológico a los pensamientos. Cuando no se les da importancia, ellos se debilitan. Descubres, al observar los pensamientos, que tú no eres la mente y que quien OBSERVA el fluir de pensamientos, es tu verdadero SER: ¡La Conciencia es el observador!

LOBITO