sonrisa-bebe La sonrisa del bebé, en brazos de la madre, es el cenit de la creación de la obra de Dios.

La sonrisa de la novia, en el dintel del altar, es ruido de infantes de un nuevo hogar.

La sonrisa del ángel, en el vientre de mamá, es luz de esperanza para el nuevo papá.

La sonrisa de la amante, en la cama nupcial, es insinuación silente a disfrutar el amor.

La sonrisa del indigente, en calles de ciudad, es luz de gratitud en noches de Navidad.

La sonrisa del campeón, en el podio de honor, es alegría copiosa en el corazón triunfador.

La sonrisa picaresca, del niño travieso, es luz de día en la oscuridad de la monotonía.

La sonrisa del moribundo, en lecho de muerte, es metamorfosis divina de una nueva vida.