JUZGO DESDE MIS CONCEPTOS

budaParado en la ventana, desde el segundo piso de su apartamento, Jorge observa hacia la calle cómo un conductor trata de estacionar su automóvil en un reducido espacio entre dos carros. Jorge observa atentamente la habilidad del conductor y luego de varios intentos consigue parquear el carro.

———————————————————————

Apreciados estudiantes:

LOBITO. Jorge, lanza un juicio de valoración sobre el evento que ha observado y concluye que el conductor es “un chofer habilidoso que sabe manejar muy bien”. ¿En base a qué puede Jorge hacer juicios de valoración sobre este evento?

ESTUDIANTE. Porque Jorge sabe de carros, tiene información sobre las normas del manejo de carros. Cómo conducir bien, cómo estacionar bien un automóvil.

LOBITO. Correcto, pero si en la ventana ponemos a un indígena del Amazonas, quien nunca había visto un carro, ¿puede él hacer juicios de valoración sobre el evento de estacionar el carro?

ESTUDIANTE. No puede. Porque un indígena no sabe nada de carros.

LOBITO. Exacto. El indígena no tiene “conceptos” sobre todo lo que tiene que ver con carros, conducirlos, parquear, etc. Jorge ha juzgado y valorado el evento desde ”los conceptos” que él tiene sobre el tema de los carros.

ESTUDIANTE. Lobito, ¿qué nos quiere decir con este ejemplo?

LOBITO. Que cada persona juzga y valora los eventos de la vida desde sus “conceptos”, y en base a esos “conceptos”, sean de cualquier tipo: religiosos, filosóficos, sociales, psicológicos, culturales, etc., SUFRE, SE DEPRIME o SE ALEGRA. Cada quien, desde sus “conceptos” ve la vida de un modo o de otro. Es desde “los conceptos” que las personas juzgan y valoran los eventos del diario vivir. Sin “conceptos” no se puede juzgar la vida y todo lo que acontece. Un bebé o un niño pequeño, que aún no ha sido condicionado por los “conceptos” de los adultos, no juzgan la vida como “mala” o “buena”. Desde los conceptos la gente juzga la vida como “justa” e “injusta”. Y cuando a las personas les suceden cosas evalúan estas experiencias desde sus “conceptos” y sufren o se alegran de acuerdo a estos juicios de valoración conceptual. Podemos sintetizar todo esto diciendo: ¡Dime cómo piensas y te diré cómo sufres!

–ESTUDIANTE. O sea que el sufrimiento en las personas es conceptual.

LOBITO. Así es. COMO PIENSAS SUFRES. Pero el pensamiento en las personas es producto del persistente y dañino condicionamiento conceptual al que es sometido desde niño en el medio cultural donde crece y se desarrolla.