Valor: La prudencia

escorpiónCuento No 2.– EL ESCORPIÓN Y EL TONTO. Una vez un hombre iba por un camino. Era una gran persona, querida en el pueblo, pero tenía metido entre ceja y ceja que uno podía modificar  las cosas de la vida. Decía que se podía evitar que las cosas sucedieran y que si algo malo iba a pasar se podía evitar. Estaba en esas reflexiones cuando vio un escorpión que trataba de atravesar el camino y se puso a observarlo cuando, de pronto, en la distancia, apareció una volqueta cargada de arena y pensó que el escorpión iba a ser aplastado. Queriendo salvarle la vida, lo tomó en su mano y el animal, al momento, lo picó, el hombre gritó ¡Ay!…y lo soltó. Sin embargo, como el camión avanzaba velozmente, por segunda vez hizo el intento de sacarlo del camino y otra vez el alacrán le clavó el aguijón. El buen hombre decidió de mostrarse así mismo que podía evitar que las cosas sucedieran para mal y, por una vez más tomó el arácnido en sus manos y rápido pasó el camino. “Te he salvado de una muerte segura”, le dijo, al tiempo que lo ponía sobre la rama de un arbusto…pero, ¡zas!, se descolgó de la rama más alta una serpiente y se tragó el escorpión de un solo bocado.

El hombre quedó atónito por el inesperado suceso. Se sentó sobre una piedra y se quedó meditando sobre lo que acaba de acontecer. Entonces comprendió que el destino del alacrán era morir ese día engullido por una culebra. Y también entendió que él había sido un instrumento de Dios para poner al escorpión en la rama, y de esa forma se cumpliera el destino del arácnido.

¿Tienen preguntas sobre el cuento?

Estudiante. Sólo Dios es quien sabe dónde, cuándo y de qué forma va uno a morir cada ser vivo. La muerte no se puede evitar, porque la muerte es decisión de Dios y no del hombre.

Estudiante. Es cierto, no se puede cambiar el destino como lo quería hacer el señor del cuento. Era un señor terco y tonto. Lo que tiene que suceder sucede.

Estudiante. ¿Por qué el veneno que está dentro del escorpión o dentro de una culebra no le hace daño, pero si lo inyecta a otro ser vivo lo mata?

Lobito. Porque nuestra propia naturaleza no se hace daño a sí misma. El fuego no se hace daño a sí mismo, el agua no se hace daño a sí misma.

Estudiante. Pero el hombre sí se hace daño a sí mismo cuando comete suicidio.

Lobito. En cuanto al cuerpo sí, pero el alma es inafectada. Es como hacerle tiros al agua para matarla, o quemar una caja queriendo dañar el espacio que está dentro de ella.

Estudiante. Querer cambiar el destino a los demás pienso que es una gran tontería y perdida de tiempo.

Lobito. Así, es La vida es como es, y lo más inteligente es aceptarla. En la aceptación de la vida como es, está la paz mental. “Donde quiera que haya sufrimiento y puedas hacer algo, !detente y toma la iniciativa!, pero donde quiera que haya sufrimiento y no puedas hacer nada, sigue alegremente tu camino”