¿POR QUÉ DIOS NO ESCUCHA?

(Alfonso LOBITO Amaya)

 

1393361158De todos los países de la tierra, en todos los idiomas y dialectos, desde las iglesias y templos, mezquitas y ermitas, ashram y santuarios, millones y millones de oraciones, plegarias y cantos devocionales, como globos de colores, suben al cielo todos los días, esperanzados e ilusionados en que dioses y semidioses, santos y profetas, las escuchen y respondan.

¿Qué hacen todas estas divinidades por los que sufren? ¿Qué hacen por los miles de pobres, enfermos y migrantes desprotegidos? ! ¡Nada! El tiempo pasa y cada vez más la situación empeora. Pareciera que todas estas divinidades fueran sordas o ciegas; o tal vez la distancia entre la Tierra y el cielo es tan inmensa que las plegarias y los cantos se quedaran a medio camino, pues pasa el tiempo y ninguno de ellos se apiada de esta pobre humanidad sufriente.

No se ven, por parte de estas divinidades, acciones efectivas que acaben con esta situación de guerras, enfermedades, invasiones y calamidades de todo tipo que afligen al ser humano en todas partes. Algunas religiones pretenden justificar esta situación con palabras como “karma” y “pecado”. La palabra “sed” no quita la sed al caminante sediento ni la palabra “hambre” llena el estómago del hambriento.

Entonces no nos debemos extrañar de que el ateísmo crezca de manera exponencial.