¿ DE QUÉ SOMOS ESCLAVOS ?

(Alfonso Lobo Amaya)

6a019b01a97a40970c019b04b82bf2970d¡Somos esclavos de nuestros conceptos!…!Conceptos de todo tipo: religiosos, culturales, sociales, psicológicos, filosóficos, científicos! Somos esclavos del condicionamiento socio-cultural del lugar donde nacimos, crecimos y nos desarrollamos. Somos esclavos de los miedos y temores que nos inculcaron en casa, en la iglesia y en el colegio. Los conceptos son una prisión mental, una celda, construida con barrotes psicológicos, paradigmas y contradicciones.

Cuando un niño se porta mal, se le mete miedo, se le dice que va a venir el “Coco” (ogro) y se lo va a comer. Con la idea de Dios, las religiones hacen la misma cosa, el mismo condicionamiento, el mismo chantaje, Al niño se le enseña que hay un Dios en el cielo, pero este Dios es como el “Coco”. ¿Va a ir un niño a rezarle al “Coco” para que lo proteja? Somos esclavos a los castigos de Dios en el más acá y en el más allá, porque nos han hecho creer en un Dios, graduado en contaduría, que lleva la estadística de las “malas” y “buenas” obras. La contabilidad de nuestras acciones (karma como lo llama el hinduismo).

Nos rellenaron como una morcilla, no de arroz y cerdo, sino de temores, por lo cual hay tanto miedo y sufrimiento en nuestras vidas. Temor al fracaso, temor a perder lo que tenemos, temor de no alcanzar lo que deseamos, temor a la muerte, temor a que nos desprecien, temor a perder el puesto, temor a que no nos tengan en cuenta, temor a hacer el ridículo, temor a perder el examen, temor a perder el dinero, etc.

Con la esclavitud conceptual pasa lo mismo. Casi nadie ve el sufrimiento en la vida lo originan los conceptos condicionantes que se camuflan como verdades religiosas.” Mientras tenga el concepto: “esto está bien”, “esto está mal”, “hay que hacer esto”, “no hay que hacer eso”, es estar sometido a la esclavitud de una religión, obedeciendo reglas, rituales, mandamientos, preceptos, lo cual todo ello impide llegar a la verdadera esencia o naturaleza de lo que en verdad somos.

Jesús decía que “para entrar al reino de Dios tendríamos que ser como niños”. Esta metáfora señala que la mente de un niño no está llena de conceptos que originan el sufrimiento. Como un niño no tiene la cabeza rellena de conceptos, por eso siempre se le ve contento y feliz. El reino de Dios es la Paz Interior que sólo se puede llegar a ella cuando en la mente está vacía de conceptos condicionantes. Según sean los conceptos que una persona tiene así será su comportamiento.

El concepto “tiempo”, todo el lío y el sufrimiento que genera al ignorante. Así como la sombra no existe sola, así el “tiempo” no existe solo. La sombra es una propiedad de la luz y el tiempo es una propiedad del espacio. Un año de vida es una órbita del planeta tierra (movimiento) alrededor del sol. En el reloj, cuando el minutero da una vuelta completa (movimiento), se dice que ha pasado “un minuto de tiempo”. ¿Cuál tiempo si solo es movimiento de una aguja alrededor del centro? Sin embargo se escuchar decir que “está perdiendo el tiempo” (?) ¡Cómo perder lo que no existe! Igual se escucha la frase: “que el tiempo no me alcanza” (?) ¡Cómo va a alcanzar lo que no existe! El tiempo es un concepto en física, no una realidad física. El tiempo es relativo y es una categoría mental. Por eso se habla de tiempo cronológico o tiempo reloj y de tiempo psicológico.

“Todas las religiones que hay, son sólo un montón de conceptos. A alguien le agrada un concepto en particular y lo pasa a sus discípulos y consigue seguidores. Entonces no pueden obtener la paz o la satisfacción eterna”.

LOBITO