HORRIBLE PESADILLA

(CHARLAS CON ESTUDIANTES DE INGENIERÍA DE UNIECCI)

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Lobito. Despertar a alguien que sufre una horrible pesadilla, es un acto de compasión. ¡Despierta!, ¡Despierta!, le decimos, al tiempo que lo sacudimos para despertarlo. Este acto de compasión genuina es el que realiza un Maestro Espiritual con el ignorante. Sacar a una persona de la pesadilla de la ignorancia espiritual es un verdadero acto de amor.

Si alguien no sabe las leyes de la termodinámica se dice que las ignora, esto es ignorancia académica. La palabra “ignorancia”, empleada aquí, es en el sentido de no saber cómo son en verdad las cosas. Aquí se habla de IGNORANCIA ESPIRITUAL, de la pesadilla del Ego que se cree HACEDOR, AUTOR y responsable de lo que pasa y que puede decidir, creyéndose el arquitecto del destino. Es el Ego ignorante, convencido que las cosas suceden por su voluntad. ¿Habrase visto tamaña estupidez? Entonces cuando las cosas, los proyectos no se dan como las planeamos, ¡tenga depresión, frustración, desencanto, malgenio, dolor y sufrimiento!

Estudiante. Profe Lobito: O sea que todo el rollo del sufrimiento que experimentamos a diario es por la prepotencia del Ego que se cree hacedor.

Lobito. Sí, la mayor fuente de sufrimiento del hombre actual es por creerse el autor de todo lo que hace en el día a día. Como dice Sai Baba. “La ruina espiritual del hombre es creerse hacedor”.

Estudiante. En una pesadilla entran varios elementos. ¿La ignorancia de la que hay que despertar se refiere sólo al factor; “creerse el autor de lo que hacemos?

Lobito. Es el factor central. Así como la tela es una trama de hilos, la ignorancia espiritual es una trama de falsos conceptos y creencias. Esta sumatoria indefinida (integral) constituye la integral de la ignorancia.

Estudiante. ¿Que otros factores entran en esa sumatoria o integral del Ego humano?

Lobito. Creerse hacedor de lo que sucede, desconociendo tercamente que todo pasa por la Voluntad de Dios (“Hágase tu Voluntad”, reza la divina oración). Pensar que solo somos un cuerpo, ignorando la semilla divina que anida en él. Admitir que la vida termina con la muerte del cuerpo. Aceptar que las prácticas espirituales nos llevar a ser lo que ya somos. Buscar la felicidad fuera de si mismo. Preocuparse por un futuro inexistente y un ayer inmodificable. Pretender soluci0nar los problemas buscando culpables…etc., etc.

Estudiante. ¿Cuál sería el remedio para sanar esta enfermedad de la ignorancia?

Lobito. ¡La aceptación! .. ! Aceptar de corazón y mente que todo PASA por la Voluntad de Dios, también llamado Destino. Como reza la divina oración: ¡HÁGASE TU VOLUNTAD ¡

Estudiante. Pero aceptar que todo es la Voluntad de Dios, también es la Voluntad de Dios. No es algo que yo decido. ¿Cierto, profe Lobito?

Lobito. ¡Correcto! ¡Excelente conclusión!…  (Aplausos en el auditorio)