EL MÁS GRANDE ILUSIONISTA.

(Alfonso “Lobito” Amaya)

MAGO El arte del ilusionista consiste en hacer ver lo inexistente como existente, lo irreal como real, lo mágico como verdadero; es el arte de hacer creer que todo lo que se ve es real.

Allá en el escenario vemos al mago sacar conejos del sombrero, telas de colores de una caja vacía e igualmente, tomar un billete o una moneda y multiplicarlos en cantidades de dinero. Si esto fuera cierto, uno se pregunta qué necesidad tiene el mago de trabajar. Si es verdad que multiplica los conejos por qué no pone una granja y vende conejos por montones, o por qué no pone un almacén de telas, las cuales multiplica y vende por metros. Mejor aún, qué necesidad tiene de trabajar el ilusionista si puede multiplicar el dinero, si esto fuera real sería el más grande millonario que jamás hubiera existido sobre la faz de la tierra. Pero todos sabemos que el ilusionista no regala al público lo que materializa de la nada, porque nada de esto es cierto.

De la misma manera, el más grande de todos los ilusionistas, el mago por excelencia, el hechicero universal, el taumaturgo divino, la Maya de los hindúes…! Dios o la Conciencia !…nos hace creer que somos dueños de todo, siendo que le verdad es que no somos dueño de nada, ni siquiera dueños de nuestro propio cuerpo, pues al morir este se convierte en cenizas.

Nadie es dueño de nada. Todo se nos ha dado en préstamo mientras morimos. Todo lo que vemos en un sueño es real mientras soñamos, pero al despertar del sueño todo desaparece: personas, ríos, montañas, ciudades, propiedades, riquezas, esposa, hijos, fama y poder. El mendigo sueña que es rey, el rey sueña que es mendigo. La persona discapacitada sueña que puede volar y el ignorante sueña ganándose el nobel de ciencias.

Cuando estamos en vigilia o despiertos, Dios o la Conciencia, nos hace creer que nosotros somos los autores de todo lo que hacemos, entonces el ego cae en la más grande de los encantamientos y se la cree. Se cree el autor de todo lo que hace y reclama el mérito, el aplauso y la medalla, pero cuando se va a dormir, y entra en el sueño profundo, todo desaparece a su alrededor incluyendo su misma existencia.

El único antídoto que existe para disipar este encantamiento es el CONOCIMIENTO de sí mismo o AUTOCONOCIMIENTO. El encantamiento más grande, la desgracia más prolongada en el que vive el ser humano actual, es la de creerse el autor o hacedor de todo lo que hace. Desconociendo, de esta manera, QUE TODO LO QUE SUCEDE AL HOMBRE ES POR LA VOLUNTAD DE DIOS….! Hágase tu voluntad !..Reza el Padre Nuestro.

No hay mayor obra de caridad que despertar a un hombre que está dormido teniendo una horrible pesadilla