Microcuento de Lobito

 

monarca 10ÉL ÁRBOL VIEJO.  El árbol seco iba a ser cortado para hacer leña.

Agónico, el centenario vegetal le susurró al viento su tristeza

y el viento corrió veloz y le avisó  a las mariposas monarca que por miles llegaron y se posaron en sus  ramas.

El viejo árbol floreció de nuevo y el leñador, extasiado por la belleza multicolor espectáculo, le perdonó la vida.