¡ ESTOY CUMPLIENDO AÑOS !

(Por: Alfonso “Lobito” Amaya)

¡ Para participarles a todos que hoy 14 de diciembre estoy cumpliendo años !…

ocaña He envejecido al eco de las oraciones de la virgen del madero, allá en el bosque de La Torcoroma, al compás de los cánticos devocionales a Jesús Cautivo, en el barrio El Carretero, al tañido de las promesas incumplidas en iglesia de Santa Rita, al olor de las fragancias del incienso de las procesiones de Semana Santa, y bajo la auspiciosa sombra del Cristo Rey y de la Santa Cruz en los cerros tutelares.
Nací de una aventura de mi padre FRANCISCO FERNANDEZ DE CONTRERAS, quien vino desde España para bautizarme en las aguas cristalinas y refrescantes del río Catatumbo, que zigzaguea alegre y cantarín, como una ondulante serpiente blanca, por el Valle de los Hacaritamas.
Mis coordenadas son: por el Norte: 180 grados de poseía, por el Sur: 90 grados en las artes bellas, por el Oriente: 90 arpegios musicales y por el Occidente: 360 grados de talento.
Fui hechizada por un poeta que dijo que yo era el alma del agua, otro para que cantara como cigarra y viviera esta vida provinciana, uno más que encantó mis calles con “la geometría d e la emboscada” y el más “Caro”, que se siempre se ufanó de que yo fuera su patria.
Cuando Simón Bolívar se enfermó vino a mi regazo para que lo curara con los veinte grados de mi respiración cálida, con las agüitas aromatizadas de barbatuscas, con las tortas elaboradas con ciruelas Cocotas, con las apetitosas arepas rellenas de aguacate y cebollas rojas cabezonas, pero por sobretodo, con la cautivante sonrisa de una de mis hijas: Bernardina Ibáñez
Soy madre, abuela, bisabuela y tatarabuela. Y como cualquier viejecita, tengo hijos, nietos y bisnietos agradecidos que se ufanan de mí y que vienen a visitarme cada vez que cumplo años, pero también están los desagradecidos que con su mal comportamiento me hacen sufrir.
Bueno, pero lo importante es que sigo viva en el corazón de mis hijos que me recuerdan siempre con nostalgia y alegría, y a quienes yo también quiero con el amor del pájaro por el viento, de la abeja por la flor o del río por el mar
¡”Ah! Que un recuerdo me ahoga y me sofoca la entraña”…!
Cordialmente: OCAÑA
(Lobito de Ocaña)