¿QUÉ IMPIDE ALCANZAR LA REALIZACIÓN ESPIRITUAL?

 

230464_211114035586334_100000632160058_682562_2409238_n¿Qué es lo que hace el EGO humano para creerse HACEDOR de todo lo que hace?

¿El ser humano hace ríos? Ríos cómo el Amazonas ¿es hechura del ser humano?

¿El ser humano hace montañas? ¿Construye montañas como el Everest?

¿El ser humano hace cordilleras? ¿La cordillera de los Andes es hechura del hombre?

¿El ser humano hace océanos, mares, grandes lagos y fuentes de agua subterráneas?

¿El ser humano hace terremotos, tsunamis, ciclones, erupciones volcánicas?

¿El ser humano hace lunas? ¿Nuestra luna y las lunas de los planetas del sistema solar?

¿El ser humano hace sistemas solares, estrellas, galaxias, agujeros negros, nebulosas, cometas?

¿El ser humano es el hacedor de este universo que cada día se expande más y más?

¿El ser humano es el hacedor del ADN, la gravedad, el espacio, el tiempo?

Entonces, ¿a qué tanta arrogancia del EGO humano por las pequeñeces que hace?: carros, aviones, cohetes, computadoras, armas, bombas atómicas. Una bomba atómica es un fósforo en el sol.

Y para hacer todo lo intelectual o tecnológico (si en verdad es él quien lo hace) ¿el ser humano no echa mano del intelecto?, porque sin intelecto, igual que un animal o un vegetal, el ser humano no podría hacer nada de lo que piensa o cree que él hace. ¿Y de dónde le sacó el intelecto al ser humano? ¿Es hechura de él mismo? ¿No es la inteligencia humana una dádiva divina?  Pero el EGO soberbio, que se cree hacedor de todo lo que hace, no reconoce que el autor de todo lo que existe es obra y gracia de un poder infinito que la religión y la filosofía, a través del tiempo, le ha dado nombres impactantes, a lo que no tiene nombre, como “Dios”, “El poder Supremo”, “La inteligencia infinita, “El gran arquitecto el universo”, “El nóumeno”, “El Creador”, “El Uno sin segundo”, etc.

Había un lápiz y un lapicero sobre la mesa de un poeta. El escritor usaba el lapicero para hacer crucigramas, subrayar lecturas de periódicos y revistas de todo tipo, y así fue cómo el lapicero llenó su cabeza de conceptos de mundo, pero el lápiz era utilizado por el literato para para subrayar textos de lecturas espirituales de libros como los Vedas, la Biblia, el Bhagavad Gita, es decir, era un lápiz iluminado porque sabía perfectamente que él no hacía nada, que todo le sucedía. Entonces vino el poeta y tomó el lapicero y escribió un bello poema y luego se fue a dormir. Al momento el lapicero se puso de pie sobre la mesa y sacando pecho caminaba engreído, convencido que él era el autor del poema. Viendo la pose de hacedor del lapicero, el lápiz le preguntó.

–Oye lapicero, ¿a qué esa pose de hacedor, de triunfador?

–¿Luego no viste el bello poema que he escrito? -respondió el lapicero con tono engreído.

–Mira, ¡lapicero ignorante! Los versos los escribió el poeta, tú solo fuiste un instrumento en sus manos. Igual que un violín no puede producir él mismo una obra musical sino que sólo es un instrumento en las manos del músico, que es quien verdaderamente compone la música que escuchas.

–¡Pero yo sentía que la tinta salía de mi cuerpo a medida que escribía el poema! –alegó el lapicero

–Eso es cierto, pero quién puso la tinta dentro de ti, ¿tú mismo?

El lapicero calló ante la pregunta. No tenía una repuesta. El lápiz finalmente le dijo.

–Así como la corriente eléctrica fluye por millones de electrodomésticos, computadoras, aparatos eléctricos y electrónicos del mundo activándolos a funcionar para lo que fueron diseñados, igualmente la energía divina fluye por todos los seres vivos activándolos a actuar en el rol que a cada quien Dios asignó, pero el EGO HACEDOR es quien impide la aceptación de esta verdad eterna. Este es el impedimento mayor para la realización espiritual también llamada iluminación.

“¡Todo lo que el hombre piensa, todo lo que el hombre siente y todo lo que el hombre hace simplemente le sucede!” Esta es verdad eterna hasta el fin de los tiempos.

(Alfonso Lobito Amaya)