You are reading all of the stuff that's been tagged with 'Río'

EL RíO DE LA VIDA

  • Posted by on May 21, 2015 at 8:42 PM

Rios-Bosque-Hoja-Barva-interventora_LNCIMA20140527_0220_29

–LOBITO. Queridos estudiantes: Cuando estén al campo, tomen una hoja de un árbol y tírenla al río, observarán que la corriente la lleva río abajo. Si caminan paralelo a la corriente, siguiendo el curso del agua, verán que la hoja, luego de un corto trayecto pasa de una orilla a la otra a medida que avanza. En algunas ocasiones va por la orilla derecha (la orilla del placer) y más adelante fluye por la izquierda (la orilla del sufrimiento). Otras veces notarán que en los remansos (cuando los días pasan tranquilos) va por la mitad del río y que en algunas ocasiones queda atrapada en las piedras y troncos que han caído al río (estancado en un problema), pero luego la fuerza de la corriente (el destino) le destraba y sigue su viaje silencioso, bajo la lluvia, el sol, el frío, el calor o la niebla. Su destino es el mar. Es imposible que la hoja viaje, por una sola orilla, todo el trayecto de miles de kilómetros, hasta llegar al mar. La corriente, los remolinos, el viento y el zigzagueante ondular del río por campos, valles y praderas, hace que esto nunca suceda. Igual que la hoja en el río, la corta existencia humana fluye entre las dos orillas del río de la vida: placer y dolor; sufrimiento y alegría. Nadie nace en la salud y recorre todo el camino de la vida en la salud, sin enfermarse nunca o sin tener accidentes. La vida desde el nacimiento hasta la muerte, unas veces va por la orilla de la salud y otras en la enfermedad.

–ESTUDIANTES. Profe Lobito, lo que usted dice es un símil o comparación, pero ¿siempre la vida ha sido así?

–LOBITO. La vida siempre ha sido así y continuará así dentro de diez mil años. Diseñada en la dualidad, zigzagueando entre los opuestos cósmicos unión-separación, nacimiento-muerte, igual que una serpiente que no puede deslizarse en línea recta, nadie ha podido cambiar, ni un solo milímetro, la dualidad. Desde épocas inmemoriales, santos, místicos, mesías, avatares, profetas, filósofos, científicos, etc., nacieron en esta tierra, vivieron una corta existencia, predicaron sus mensajes, hicieron cosas maravillosas, pero finalmente murieron y la vida siguió moviéndose en la dualidad física y psicológica: placer–sufrimiento, alegría-tristeza, éxito-fracaso, enfermedad-salud, pobreza-riqueza, amor-odio, amistad-enemistad… Jesús, Buda, Mahoma, Rama, Krisna, nacieron en la dualidad, vivieron en la dualidad y murieron en la dualidad, pero no la cambiaron.

–ESTUDIANTES. ¿La dualidad es la rueda de los budistas o Samsara?

–LOBITO. Correcto. Muerte y nacimiento, nacimiento y muerte. La OMS dice que en un día nacen en la tierra unas 350.000 personas por día y mueren 150.000. Presencia total de la dualidad en la vida del hombre.

–ESTUDIANTES. ¿Se puede superar la dualidad?

–LOBITO. En el sentido de la afectación sí. Igual que un pez duerme dentro del agua y no lo afecta o la flor de loto que vive sobre el agua y no la afecta o como el bebé en la cuna o en los brazos de la madre que  sólo sonríe, pero no lo afecta la dualidad. La dualidad sólo es registrada por la mente y un bebé no tiene mente aún. En el sueño profundo la mente está ausente por eso la dualidad no afecta a la persona que está sumergida en el sueño profundo.

–ESTUDIANTES. Pero, ¿cómo hace uno, en el día a día, para no dejarse afectar por la dualidad de los opuestos?

–LOBITO. Aceptándola. Por la comprensión se llega a la aceptación y a la aceptación se llega por el Autoconocimiento. Aceptando de la vida los buenos y los malos momentos y dejando de lado el mal hábito mental de echar la culpa a los demás por lo que nos pasa. Así como la hoja a cada tanto cambia de orilla, los buenos momentos pasan a la orilla de los malos momentos. El placer es un intervalo entre dos sufrimientos y el sufrimiento un intervalo entre dos placeres. Por eso las religiones dicen que después del placer viene el dolor y después del dolor viene el placer. La rueda del Samsara de los budistas. No se pude permanecer siempre en un solo lado del río de la vida.

–ESTUDIANTES. La comprensión es como una escafandra que permite que uno esté dentro del agua sin dejarse afectar por ella.

–LOBITO. Excelente ejemplo. Esa escafandra es la aceptación de que la vida es como es y no se puede cambiar. Si no la aceptas tenga sufrimiento por montones

POR QUÉ SOY OCAÑERO

  • Posted by on December 22, 2014 at 6:35 PM

POR QUÉ SOY OCAÑERO

(Alfonso Lobo Amaya)

ocaña 1Soy ocañero, porque nací en Ocaña, Norte de Santander, en el legendario barrio “El Carretero”, de padres ocañeros y abuelos centenariamente ocañeros. Mi padre, Lubín Lobo Quintero, ocañero por nacimiento y tradición; mi madre, Margarita Amaya, hija del poeta ocañero Adolfo Milanés (Euquerio Amaya), también ocañera de raíz y tradición, inyectaron en mi ADN la arquitectura psicofísica de la picardía ocañera, del carisma particular, la imaginación desbordante, el mamagallismo inagotable y la simpatía copiosa que tipifica a los ocañeros; porque así como la sombra siempre acompaña al cuerpo a todo lugar, igual va con la idiosincrasia del ocañero en donde quiera se encuentre.

Soy ocañero, porque la cuna que mi mamá balanceaba, con suave vaivén de olas marinas, para que durmiera plácido, fue hecha con madera de árboles ocañeros, tallada por ebanistas ocañeros y adornada con móviles imaginados y elaborados por las manos creativas de mi padre. Fui alimentado con la leche materna, con amor líquido almibarado con azúcar de dulces ocañeros, miel de ciruelas cocotas, tortas de guayabas arrayanas y vitaminas de las arepas de maíz cocido y molido, con pellejo crocante, rellenas de queso costeño rayado, carne desmechada o huevos pericos repletos de tomates y cebolla roja cabezona.

Soy ocañero, porque los años de mi infancia fueron mágicos, oyendo cuentos de espantos, en cocinas de casas viejas, como el de Antón García de Bonilla, jinete del más allá, que incumplió una promesa y fue castigado toda la eternidad. También escuchando leyendas de mi tierra con los amigos del barrio, sentados en las bancas de cemento del parque principal. Años sudorosos y alegres corriendo por la empedrada geometría de las calles de Ocaña, jugando fútbol en medio de la lluvia, con pelotas de trapos y marcadores de treinta goles por partido. Pescando lampreas, aguagatos y y corroncorros con costales de fique en el río Algodonal; o bien juntando hormigas culonas en tarros de vidrio. Otras veces elevando barriletes, hechos por nosotros mismos, en los cerros tutelares de la ciudad como el cerro de “Los muertos”, el de La Santa Cruz y el de Cristo Rey o jugando a apostar canicas, a rajar el trompo del contrincante o leyendo “paquitos” arrendados.

Soy ocañero, porque mi aventura escolar la pasé en escuelas y colegios de Ocaña. Aprendí a leer y a escribir en el “kinder” de “La Niña Sara”, allí en el parque histórico de San Francisco. La primaria en los colegios: San Luis Gonzaga, La Presentación, donde las monjas me recalcaron los valores espirituales a través de historias bíblicas y la escuela Adolfo Milanés donde me interesé por la lectura. Todo el bachillerato lo cursé en el Colegio Caro, con los mismos compañeros de clase, con los mismos profesores y con Emel, el portero que no nos dejaba entrar si llegábamos tarde. Tuve la bendita buena fortuna de caer en manos de profesores éticos, ejemplos de rectitud y honestidad, que nos trataban como a hijos y, que además de prepararnos en el conocimiento académico y científico, nos inculcaron los valores humanos universales para llevar una vida de rectitud.

Soy ocañero, porque iba a pie, en caminatas sudorosas, al Santuario de la Virgen de Torcoroma, donde María apareció en un madero, a pagar promesas para pasar los exámenes finales. Prender veladoras a Jesús Cautivo, allá en la iglesia de “El Carretero”, cuya imagen en relieve se formó en una piedra, para pedir por la salud de familiares enfermos o que no se cayera el bus de Copetrán en el alto de San In Villa. Y qué decir de las agotadoras caminatas, con morral al hombro, repletos de comida, por pueblos, impactantes miradores de la belleza de la naturaleza, como Buenavista, Pueblo Nuevo, La Playa de Belén (tierra de los Estoraques). Ábrego, con sus famosas paisajes, tipo Suiza, y sus misteriosas piedras negras.

Soy ocañero, porque montados en volquetas areneras o camiones de carga, toda una familia de más de veinte personas, con guitarras y triples, cantando bambucos y boleros, íbamos a las orillas del río Algodonal a lugares tradicionales como “La Rinconada”, “LA Ermita”, “EL trapiche” “San Luis”, etc., a hacer sancochos de gallina criolla, bailar con las tías y las primas y a tomar aguardiente “tres brincos” para sacarnos el frío de la tarde. Son los famosos paseos de olla que aún se conserven en la tradición ocañera.

Soy ocañero, porque con los amigos del barrio, en época de vacaciones escolares, tuvimos maravillosas experiencias ecológicas, a lo Tom Sawyer, en contacto con la exuberante naturaleza, haciendo excursiones a las montañas, cerros, ríos, lagos, bosques, a lo largo del Valle de los Hacaritamas, donde se encuentra localizada la provincia de Ocaña. En el “Cerro de los Cristales”, dormimos en colchones de hojarasca y musgo, en cavernas repletas de murciélagos, todo por conseguir unos cuantos cristales de cuarzo que yacían desperdigados por doquier. De estas experiencias, más tarde escribiría novelas y cuentos de literatura Infantil: “La Montaña de los Cristales”. “Tarrián, el gordo” (mis años en el Colegio Caro). “La Tortuga Desdentada” (Premio Nacional Susaeta de Literatura Infantil) y treinta cuentos más, galardonados en concursos de literatura.

Por todo lo anterior y por otras cosas maravillosas que no alcanzo a mencionar en este escrito para no extenderme más…! ES QUE SOY OCAÑERO !, de alma, cuerpo, corazón y mente.

EL PRINCIPE QUE SE CREÍA LEÑADOR

  • Posted by on January 31, 2013 at 10:25 PM

 

 

principito  Iba el rey en su carroza y en la carroza la reina y en un canastico el príncipe bebé de tres meses de nacido. La familia real se dirigía a otra ciudad. La carreta, tirada por briosos corceles, atravesaba un puente de madera cuando apareció una cobra negra que asustó a los caballos. El carromato patinó sobre el tablado y cayó al turbulento río. Los guardas reales de inmediato reaccionaron y se tiraron al agua para salvar a su rey pero la fuerte corriente arrastró con todos.

Los gritos de los soldados reales atrajeron al lugar a varios labriegos de la región quienes pronto también se lanzaron a la corriente, pero la búsqueda fue en vano porque todos habían desaparecido bajo las gélidas aguas.  Luego de varias horas de búsqueda infructuosa, los campesinos concluyeron que la familia real y los soldados se habían ahogado. Sin embargo, un milagro había sucedido en el silencio del bosque. El bebé, que venía en un canasto, salió a flote; igual que Moisés salvado de las aguas, fue rescatado, veinte kilómetros abajo del puente, por un leñador furtivo.

El hombre de la serranía, feliz por el hallazgo, llevó el niño para su humilde cabaña y allí lo cuidó. Pasaron entonces quince años y el bebé se convirtió en un mozalbete fortachón de músculos templados, cabellera rubia y porte distinguido, pero igual que a su padre adoptivo, se había hecho un rudo leñador. Un día pasó por la región una mujer gitana que adivinaba el futuro y hacía toda clase de suertes. El leñador y su muchacho accedieron a que le maga les leyera las líneas de la mano. Y fue así que la pitonisa le dijo al muchacho:

– Tú tienes en las manos la marca de la monarquía real. Eres, nada más y nada menos que…¡ Un príncipe ! Tu destino es ser rey.

Al escuchar esto, el leñador y el chico explotaron en carcajadas. Con las manos en la barriga, para aguantar el ataque de risa, se tiraron al piso dando volteretas a izquierda y derecha. Luego de varios minutos de convulsión, se pusieron de pie y se treparon sobre una mula.

La vidente, señalando al muchacho, le gritó a todo pulmón.

–¡ Te pasa lo mismo que al ateo que niega a Dios llevándole en su corazón ! ¡ Tu ignorancia no te permite creer que eres, en verdad, un príncipe ! ! Dios se apiade de tu necedad !

Los leñadores, sobre el mulo, cabalgaron muertos de la risa.

===========================================================================

MORALEJA. El que ríe de lo que desconoce está en camino de ser idiota

LA CORRIENTE DEL DESTINO

  • Posted by on November 10, 2012 at 12:14 PM

rio Una hoja, sacudida por los fuertes vientos, cae del árbol sobre las aguas del río y es llevada por la corriente. Por un trayecto ella flota por la orilla derecha, pero luego la brisa y la corriente la pasan a la orilla izquierda, y se desplaza por allí durante un tiempo.  En los remansos, donde no hay turbulencia de aguas, va pasiva por la mitad del río. ¡Es imposible que la hoja haga todo el trayecto de llegar al mar por una sola orilla! Incluso habrá momentos en que se quede atascada en alguna parte, pero luego la creciente la sacará de esa situación y la  llevará al mar que es su destino.

Igual va con la vida del hombre. La corriente del destino nos mantiene, por un tiempo, es una situación de sufrimiento, pero como nada permanece estático, ya que el cambio es constante universal en el proceso evolutivo, luego pasamos a la otra orilla del río del destino, a una situación de alegría. En los remansos, la vida transcurre sin ninguna novedad, es cuando los días parecen que se repitieran, es la monotonía del día a día. También se viven momentos de situaciones que parecen estancadas, pero un suceso inesperado, un aventón del destino, resuelve la situación.

”Morir en el mar no quiero, buscaré rumbos distintos; morir en el mar no quiero, vagaré por otros caminos. Una nube que escuchaba, desde lo alto respondió: ¡No seas tonta, hoja insensata, que el mar es tu destino!”.

Por encima de nuestras creencias, finalmente la corriente del destino nos llevará al término de la travesía: !volver a casa!

¡Morir es volver allá donde estábamos antes de nacer!..!Uf!, qué delicia volver a casa…¡Fin del sufrimiento del hombre! ¡Bendito sea Dios que inventó la muerte, sino estaríamos condenados a una eterna senilidad!… ¡Dios es sabio!

El cóndor y el niño

El cóndor y el niño

Érase un niño que vivía en una casa grande de madera junto a la playa en Cartagena. Todos los días el pequeño caminaba por la arena, con un tarro de vidrio grande en sus manos, recogiendo piedras de colores, caracoles y conchitas las cuales juntaba para vender a los turistas. Un día quedó est...

LAS MANOS DE DURERO

LAS MANOS DE DURERO

LAS MANOS DE DURERO "En el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nürenberg, vivía una familia con varios hijos. Para poner pan en la mesa para todos, el padre trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de carbón, y en cualquier otra cosa que se presentara. Dos de sus hijos tenían u...

AUTOCONOCIMIENTO: Preguntas y repuestas

AUTOCONOCIMIENTO: Preguntas y repuestas

PREGUNTA : ¿Que enseña el autoconocimiento, cuáles son las metas por conseguir, cuáles los interrogantes por resolver, cuales sus beneficios? LOBITO. . El autoconocimiento hace ver (ver en el sentido de la apercepción intuitiva) que la vida es juego y como todo juego tiene sus reglas o princ...

GRAMÁTICA ESPIRITUAL

GRAMÁTICA ESPIRITUAL

GRAMÁTICA ESPIRITUAL (De la A….a la….Z) (Alfonso Lobo Amaya)   Ama a todos, sirve a todos por amor a Dios, sin esperar retribución de ningún tipo, ni divina ni humana. Este es camino directo a la iluminación. Bendice el alimento que vas a consumir expresando gratitud al creado...

! CUIDADO CON EL EGO!

! CUIDADO CON EL EGO!

¡CUIDADO CON EL EGO: OBNUVILA! Cuando trepes a un puesto de poder: presidente, gerente, rector, ministro, jefe, o pases por una envidiable situación de cualquier índole: económica, académica, en arte, deportes…! Ten cuidado con el ego que crece como espuma! El ego, crecido por el éxito ma...