CÓMO TENER SALUD PERMANENTE

imagesNo hay desgracia más grande para una persona que estar enferma, y esta condición en mucho peor cuando se trata de una enfermedad terminal. Una persona enferma sufre ella misma y hace sufrir a sus seres queridos. El enfermo no produce nada, sólo gastos y sufrimiento.

Una persona sana puede estar en una prisión, pero si tiene salud se entretiene haciendo cosas como jugar naipe, ejercicios físicos, leer, hacer oficios varios, talleres, en fin, se puede estar preso o secuestrado y pasarla bien, pero si esta persona se enferma cae en desgracia, y la enfermedad es la mayor de las desgracias. No hay situación humana que genera tanto sufrimiento, tanto físico como mental, como estar enfermo.

Los problemas de plata son llevaderos porque se solucionan con plata, los problemas sentimentales o emocionales igualmente son llevaderos, pero una enfermedad tenaz es cosa seria. Así que si al leer este texto usted está sano, debe dar las gracias a Dios por tenerlo en esta envidiable situación.

A menudo escuchamos decir que para tener una buena salud hay que ser cuidadoso con la alimentación que sea balanceada, hacer ejercicios físicos, tomar mucha agua, caminar, practicar deportes, no estresarse, etc., pero la gente se olvida de lo más importante…!Dios el dador de vida y salud!

Mi cuerpo, es un cuerpo ya entrado en edad avanzada, adulto mayor como nos llaman ahora, no tomo ni una sola droga de nada de nada. En la universidad cuando el médico me hace los exámenes de rutina para el ingreso a trabajar, se sorprende de que a mi avanzada edad no tome un solo medicamento para la tensión, ningún tipo de droga, pastilla, vitamina, reconstituyente. En la prueba de audiometría sacó el más alto puntaje. El amable galeno, sorprendido por mi excelente estado físico, me preguntó:

–“Profesor Lobito, pase el secreto de su excelente salud. Le prometo que lo usaré para ayudar a mis pacientes enfermos”

–¡Se lo dije!…!Quedó sorprendido de la sencillez del secreto!

–Se trata de lo siguiente, apreciado médico: Todos los días, de todos los días de año, cuando me levanto, voy al cuadro donde tengo una imagen del Señor, lo miro fijamente a los ojos, y con las palmas de las manos en actitud devocional (palma con palma indicando: “Tú y yo somos uno”) le digo amorosamente al oído: ¡BENDICE ESTE CUERPO CON EL DON MARAVILLOSO DE LA SALUD!

Por la noche, de todas las noches del año, antes de acostarme, como sé que el cuerpo humano durante la noche se puede enfermar, de nuevo voy al cuadro, lo miro fijamente a los ojos, y con las palmas de las manos en actitud devocional (palma con palma indicando) susurrándole al oído: “Tú y yo somos uno”) le digo amorosamente: ¡BENDICE ESTE CUERPO CON EL DON MARAVILLOSO DE LA SALUD!

Y cuando me siento a la mesa, para desayunar, almorzar o comer, MENTALMENTE, digo: ¡SEÑOR, BENDICE EL ALIMENTO QUE VOY A CONSUMIR y TRANSFORMALO EN ESTE CUERPO EN EL DON MARAVILLOSO DE LA SALUD ¡

–Ahí tiene usted, querido doctor, el secreto de mi salud, de mi energía positiva y de mi permanente estado de contento.