PROFECÍAS Y PREDICCIONES

lobito Los estudiantes y el profesor de psicología social habían vuelto para la charla prometida por el Maestro Aruna, también había llegado un grupo de estudiantes de espiritualismo y esoterismo. Todos llenaban el salón blanco donde el Maestro Aruna daba las charlas sobre la dualidad de la vida, el vivir humano y la aceptación como solución al sufrimiento. En ese conjunto heterogéneo se veían personas de todas las edades y condiciones sociales que a lo largo de sus vidas habían estado en diferentes agrupaciones espirituales; otros asistentes no eran buscadores espirituales ni estudiantes, sólo gente del común. Todos con la misma inquietud sobre el fin del mundo para el año 2012. El salón estaba a reventar y el Maestro Aruna sonreía a todos desde su sillón blanco. Una de las asistentes alzó la mano y el Maestro le concedió el uso de la palabra.

Mujer de edad. Algunas de las personas de este salón hemos sido buscadoras espirituales por muchos años y, en esa búsqueda, hemos encontrado, como denominador común, predicciones y profecías sobre el fin del mundo. Nos gustaría conocer su punto de vista sobre este vidrioso tema, pues hoy la televisión, la internet, las revistas, los periódicos y, en general, los medios de comunicación masivos, a todo momento machacan el tema, infundiendo temor a las personas con sus comentarios, y uno se pregunta cuánto hay de cierto en todo esto.

Maestro Aruna. Cuando escuchas y lees sobre terribles acontecimientos que pueden suceder, te angustias y sólo aumentas tu ansiedad y preocupaciones. Las cosas se deben enfrentar cuando se presentan y no antes. Si supones la forma como puedes morir, te llenas de temor y zozobra por un evento imaginado, el cual no puedes enfrentar porque no está sucediendo en el momento.

No trates de mirar demasiado lejos en el futuro con la ayuda de astrólogos, clarividentes, magos, adivinos, médiums, profetas y quirománticos, pues la mayoría de las veces se equivocan y la información que dan no es del todo confiable. No te atemorices por las predicciones de almanaques y revistas acerca de la combinación de planetas, pues la mayoría de las veces exageran.

La destrucción del mundo está en la mente agitada y asustada por leer tantas predicciones y creer en las exageraciones de los noticieros de televisión y de los periodistas alarmistas y presentadoras agoreras.

Las profecías sobre el fin del mundo son tan antiguas como el mismo mundo, no son de ahora; pero hay algo particular en ellas, casi la mayoría de las profecías, si no todas, predicen cosas negativas, eventos catastróficos, augurios de mala suerte, racha de muertes, hambrunas, epidemias y pandemias sin control, etc.; pocas, o casi ninguna, anuncian cosas positivas de la vida en el planeta o buenos tiempos por venir.

En los cuatro mil años de historia registrados por el hombre, da la sensación de que los videntes sólo tienen ojos para lo negativo. Desde antiguo, oráculos como el de Sibila en el siglo VI a. C., o el de Delfos, en Grecia, no eran otra cosa que personas con poderes psíquicos, generalmente mujeres, como el caso de Madre Shipton. Es difícil encontrar profecías que auguren buenos tiempos, eras luminosas para el ser humano, tiempos mejores para todos.

¿Alguno de ustedes sabe de profecías o personas que hayan pronosticado sucesos positivos y optimistas para el ser humano?

Estudiante. Mi padre, lector de las enseñanzas del Swami indio Sathya Sai Baba, dice que este gurú ha pronosticado un milenio de luz y prosperidad para la humanidad, pero que una vez terminada esta época feliz, el ser humano volvería a lo mismo de siempre: odios, resentimientos, venganzas, corrupción, guerras y destrucción.

Maestro Aruna. Es una noticia refrescante en medio de tantas arideces. Pero según dices, parece que es sólo desde el ojo de un huracán desde donde todo se ve bello y tranquilo, aunque cercado de fuertes vientos y tormentas que auguran destrucción en cualquier momento.

Estudiante. Así parece. Bueno, nos gustaría saber su opinión sobre este tema. Se dicen muchas cosas al respecto y uno ya no sabe a quien creerle: si a la ciencia, a la religión, a los profetas, a los mayas o a los presentadores de los noticieros de televisión.

Maestro Aruna. Estudiando la historia y la evolución social de la humanidad, nos encontramos con muchas profecías y predicciones a lo largo del tiempo. En la Biblia hay profecías como la de Malaquías sobre los papas de la Iglesia católica, conocidas como los “Lemas de Malaquías”, en las cuales, según el profeta bíblico, el próximo Papa, después del actual Benedicto XVI, sería el último de ellos, porque en medio de guerras religiosas la Iglesia se acabaría. También están las profecías bíblicas de Daniel, Ezequiel y Juan en el Apocalipsis que anuncian guerras en el Sinaí y el fin de los días para la raza humana.

Estudiante universitario. En algún canal de la televisión, a cada rato pasan programas sobre estos temas en los cuales ciertos eruditos en Sagradas Escrituras afirman que las profecías del Apocalipsis de san Juan se referían a la destrucción del Imperio romano, y de ser así ya se cumplió y, por lo tanto, nada tienen que ver con nuestra época.

Veo en todo eso más bien “postdicciones”, es decir, tomar por ejemplo los acontecimientos recientes y encajarlos o cuadrarlos con alguno de los cuartetos de Nostradamus u otras predicciones antiguas.

Maestro Aruna. Es correcto. Hay predicciones recientes como las pictografías del argentino Solari que datan de 1936. Nueve años antes de que sucediera, Solari había dibujado la forma como morirían Benito Mussolini y su amante Clara Petacci, e igualmente predijo la muerte de la poetisa argentina Alfonsina Storni.

Entre las profecías más populares están las Centurias astrológicas, de Nostradamus, treinta de cuyos cuartetos se refieren a la Revolución Francesa, el reinado de Luis XVI, su decapitación y la de su esposa María Antonieta. Nostradamus habló de anticristos como Napoleón Bonaparte, de quien dijo reinaría 14 años, y, lo más sorprendente, describió sitios que en su época no existían.

En Portugal la Virgen de Fátima se apareció a tres pastorcitos y a través de ellos anunció a la humanidad la proximidad de guerras, calamidades y destrucción. También tenemos al mago Merlín, quien pronosticó la Revolución Francesa, la destrucción de Roma, la tercera guerra mundial y el final de los tiempos para el año 2000 por vía de catástrofes planetarias.

Personajes como Rasputín anunciaron una serie de males para la humanidad como que la raza humana sería aplastada por locos y malhechores, la sabiduría encadenada y las leyes redactadas por los ignorantes y los prepotentes. “El castigo de Dios llegará tarde, pero llegará”, solía decir.

Estudiante universitario. Bueno, en este último aspecto no parece haberse equivocado, porque hoy las leyes son redactadas por políticos corruptos de todas las pelambres en las cámaras y senados de los países.

Maestro Aruna. Así es, querido amigo. En Estados Unidos tenemos videntes famosos como Edgar Cayce y Gordon Scallion, quienes vaticinaron terremotos por docenas, inundaciones y hambrunas por montones. Entre ellas la profecía sobre el supervolcán del Parque nacional Yellowstone en los Estados Unidos, donde un gigantesco volcán estaría en ebullición para entrar en erupción. Este monstruo de fuego contiene una inmensa caldera de magma. La última explosión fue hace 646.000 años, y ya se cumplió esa fecha.

En Alemania tenemos al cristiano Alois Irlmaier con sus “visiones como películas” en las cuales vio la gran guerra del futuro, con aviones de combate destruyéndolo todo. En fin, necesitaríamos páginas y páginas para escribir la cantidad de profecías sobre la destrucción del planeta y la raza humana.

Estudiante esotérico. En la mitología hindú se profetiza la llegada de la época de la corrupción en toda su intensidad, que corresponde a la época actual o Kali Yuga, como la llaman los hindúes. Yuga es una palabra para era como período de tiempo (falta explicar el significado de la palabra Kali).

Maestro Aruna. Así es. En general, los profetas de todas las religiones, los santos, místicos, videntes, astrólogos, filósofos, taoístas y hasta gente del común han hecho un sinnúmero de predicciones sobre el fin del mundo. Y según estas predicciones y profecías, el mundo ha llegado a su fin varias veces; pero lo paradójico es que seguimos vivos y hablando del tema.

Simón Petrus van Prince Gerlein (anciano). Desde niño escuché a mis abuelos y a mis padres, luego a los profesores en el colegio y los curas en las iglesias, hablar de la terminación del mundo, del fin de los tiempos, del exterminio de la raza humana, como ocurrió a los dinosaurios, ya fuera por misteriosos alineamientos de planetas, insólitos meteoritos que nos revientan, erupciones volcánicas, tormentas solares, maldiciones bíblicas, pecado original o karmas de la humanidad.

Y dale con la cantaleta de las civilizaciones desaparecidas misteriosamente como las de los atlantes y los mayas, y ahora, a un pie de cumplir los cien años, sigo vivito y coleando sobre la Tierra, escuchando los mismos cuentos de terror sobre el fin de la vida en la Tierra, y miren, no he muerto por la terminación del mundo y todo sigue la misma vaina.

Yo veo en todo esto a Dios jugando a la guerra, como lo hacen los niños. Veo a Dios jugando al exterminio de los malos revueltos con los buenos. ¡Habráse visto tantas pendejadas juntas! Como yo veo esta vaina… ¡el mundo sólo se acaba para quien se muere! (risas en todo el auditorio).

Profesor. El abuelo tiene razón. Siendo objetivos, finalmente el mundo se acaba para quien muere, pues la vida sólo es perceptible para los seres vivos. Ahora la profecía de moda es la de los mayas. La televisión, las revistas, la internet, los periódicos, en fin, los medios masivos de comunicación, a todo momento, repican sobre el tema llenando de miedo a las personas para luego vender arrepentimientos a los incautos, desapegos, soluciones mágicas y religiosas. Es una descarada explotación económica del miedo y de la ignorancia.

Maestro, nos gustaría conocer su punto de vista al respecto.

Maestro Aruna. Bien, aquí va mi opinión. En la ciudad alemana de Dresde se encuentra uno de los códices mayas, conocido como Códice de Dresde. Es un libro de varios capítulos escritos con jeroglíficos, encontrado en el año 1250 d. C. En el texto, en el último capítulo, se predice el fin del mundo para el año 2012 de nuestra era. Destrucción de la Tierra por múltiples fenómenos climáticos catastróficos como tsunamis, erupciones volcánicas, calentamiento global, tormentas magnéticas, derretimiento del hielo de los páramos y los polos, etc. Los mayas tenían una concepción cíclica de la historia, y dividían el tiempo en cinco ciclos, cada uno de los cuales terminaba de forma catastrófica.

Los mayas eran grandes astrónomos, construyeron pirámides desde donde, durante todo el año, día y noche, observaban y estudiaban los astros en el cielo, así llegaron a conocer el movimiento de los cuerpos celestes, pudiendo predecir buenos y malos tiempos para las cosechas. En sus cálculos astronómicos predicen la alineación galáctica del Sol y el centro de la Vía Láctea, fenómeno este que ocurre cada 26.000 años terrestres y genera una tremenda energía que acabará con el mundo. Esta fecha se cumple el 21 de diciembre del año 2012. El 21 de diciembre es la fecha del solsticio de invierno cuando la declinación del Sol se mantiene durante varios días casi sin moverse, de ahí el nombre de solsticio que significa “Sol quieto”, siendo el día más corto del año. En esta época los días son cortos y las noches largas y frías.

De acuerdo con los calendarios maya e hindú, hace 5.200 años, aproximadamente, hubo grandes cambios climáticos. Se especula que estos abruptos cambios climáticos produjeron grandes inundaciones que tal vez acabaron con los pueblos de Centroamérica.

Las profecías para el 2012 predicen el fin del mundo por erupciones de supervolcanes en lechos oceánicos, lo que producirá tsunamis, terremotos intensos, ríos de flujo piroclástico, lo cual generaría hambre por doquier, enfermedades de todo tipo, epidemias, incendios forestales, sequías; alteración de la rotación del eje planetario, teoría de la reorganización de la Tierra donde la corteza giraría alrededor del núcleo de la misma, momentos cinéticos más elevados debido al abombamiento de la Tierra en el ecuador, cambio de los polos, tormentas geomagnéticas, grandes tormentas solares, intensificación de la actividad solar, etc.

Estudiante de astrología. Maestro Aruna, según entiendo, el calendario astrológico maya, carta astral esculpida en una mole de piedra de 20 toneladas y 400 años de antigüedad, además de lo dicho por usted también pronostica la destrucción del planeta el 21 de diciembre del 2012, por un agente externo, posiblemente un meteorito o un cometa desconocido y al que Nostradamus en uno de sus cuartetos llama “el rey del terror”.

Estudiante línea Krishna. De acuerdo con la misma predicción, dicha destrucción producirá en el hombre un nivel de conciencia superior. El hombre tendrá por última vez la oportunidad para cambiar sus comportamientos agresivos y destructivos contra la naturaleza y contra sí mismo.

Maestro Aruna. Las mayorías de las profecías enumeradas antes, más otras, no se cumplieron en las fechas señaladas. En diferentes épocas y momentos, las predicciones han acabado con el mundo varias veces y, sin embargo, aquí seguimos viviendo el día a día con sus tristezas y alegrías. Por creer en la venida de tiempos peores nos llenamos de miedo, angustia y frustración, privándonos de disfrutar lo que la vida nos depara cada día.

Pero la realidad del vivir cotidiano es que en este momento, en el planeta Tierra, millones y millones de personas mueren por enfermedades y epidemias de todo tipo causadas por virus como el de la malaria, el de la influenza, el de la viruela, el del sida o el de Ébola; a esto se suman los miles de muertos por accidentes aéreos y de tráfico en calles y carreteras, guerras internas en varios países, terrorismo internacional, drogadicción, matanzas entre pandillas, venganzas personales y familiares, muertos por catástrofes naturales y, lo peor e inaudito, cerca de mil millones de personas sobre la Tierra están muriendo por inanición.

Entonces uno se pregunta cuál de las tantas profecías ha predicho con exactitud esta situación. Mediten en esto: hace cien años, en 1909, cuando Einstein publicaba sus investigaciones sobre el efecto fotoeléctrico y la teoría de la relatividad, la población mundial era de unos mil doscientos millones de seres humanos. ¿Dónde creen ustedes que están todas esas personas? ¡Muertos!, por supuesto. ¿Y dónde creen ustedes que la población mundial actual, según las estadísticas de la ONU de unos ocho billones de personas, estará dentro de cien años? ¡Muertos! Y toda esta enorme cantidad de muertos no fueron por causa del cumplimiento de las profecías sino porque la vida funciona así: todo lo que nace muere.

En estos momentos millones de personas sobre la Tierra mueren por diferentes causas y millones nacen por una sola causa. Es irrelevante la forma como uno muera, si finalmente morir es el destino del ser humano y, en general, de todo ser vivo sobre la faz de la Tierra.

Empleada de cafetería. Maestro, excúseme la interrupción. Cuanto usted está diciendo es tan cierto que quisiera contar algo que vi ayer en la televisión.

Maestro Aruna. No te preocupes y cuéntanos la anécdota.

Empleada de cafetería. En el noticiero de la televisión de la noche mostraron el caso de un señor que estaba parado en la esquina de un andén, debajo de un semáforo, esperando el cambio de la luz de rojo a verde para cruzar la calle, cuando de pronto se descolgó el semáforo, le cayó en la cabeza y lo mató. Me llamó la atención que el peatón murió con un libro en la mano, cuyo título era Apocalipsis 2012, del escritor Lawrence Joseph.

Profesor de primaria. ¡Vaina! Y no lo mató ningún superterremoto, ni aerolito gigantesco, ni el calentamiento global, ni una prolongada sequía, ni una epidemia desconocida, ni el corrimiento de los polos al ecuador, evento geofísico que puede ocurrir dentro de un millón de años, sino un simple semáforo.

¡Vaina!, a lo mejor el pobre hombre andaría lleno de temor pensando cuándo se estrellaría un meteorito contra la Tierra y nos fritaría a todos (risas en el auditorio).

Simón Petrus van Prince Gerlein (anciano). Para que se den cuenta, definitivamente ¡el mundo se acaba para quien muere! Lo demás son pendejadas.

Ante el apunte del anciano sabio el auditorio estalló en una sonora carcajada y el Maestro Aruna dio por terminada la charla.

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(((TEXTO TOMADO DEL LIBRO DE LOBITO…..”””LA VIDA ES COMO ES “””(tomo 2))))

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